La Real tiene atado el futuro de su equipo
Los jugadores del equipo donostiarra sobre los que se sostiene el actual proyecto terminan contrato a partir de 2021.


La Real Sociedad tiene los deberes hechos de cara a la siguiente temporada. El equipo txuri-urdin tiene atado el futuro de su primer equipo, hasta el punto de que no tiene una necesidad imperiosa de acometer renovaciones urgentes en su plantilla, porque los jugadores sobre los que se sostiene el actual proyecto terminan su actual contrato a partir de 2021. Eso da tranquilidad para centrarse en el presente, pudiendo tomar con tiempo suficiente las decisiones estratégicas.
De hecho, los primeros jugadores con los que se cuenta en el club terminan contrato en 2021 y son Nacho Monreal, Andoni Gorosabel, el portero Andoni Zubiaurre, el cedido en el Mirandés Martin Merquelanz y el caso peculiar de Miguel Ángel Moyá, que finaliza al término de la presente campaña, pero sobre el que el club donostiarra tiene una opción de prórroga unilateral por otra campaña más. Luego está el asunto Ødegaard, que lo tiene bien atado hasta 2021 en forma de cesión por el Real Madrid, aunque en este caso habrá que ver qué hace club blanco el próximo verano.
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Después están los jugadores que finalizan contrato en 2022, como los defensas Llorente, Elustondo, Aihen Muñoz y Le Normand; los centrocampistas Sangalli y Adnan Januzaj, que seguirá siempre y cuando quiera el belga, y añadiendo a esta lista a los cedido Rulli y Kevin Rodrigues. A partir de ahí, la Real tiene ‘atados’ al resto de sus jugadores con contratos largos. En 2023 terminan Remiro, el capitán Illarramendi, Mikel Merino, Joseba Zaldua y el cedido Jon Bautista. Hasta 2024 tienen vinculación con el cuadro donostiarra jugadores de la importancia de Zubeldia, Ander Guevara, Portu, Willian José, Mikel Oyarzabal y Alexander Isak, que forman una de las columnas vertebrales de la actual Real; además de Modibo Sagnan, firmado este pasado verano. Ya para 2025, con el contrato más largo de la plantilla, queda el joven de 17 años Ander Barrenetxea, que representa la siguiente generación sobre la que se sustentará la Real del futuro.
Con todo, esto no quiere decir que no haya jugadores de la actual plantilla que no terminen contrato. Hay varios casos destacados, pero son futbolistas que el club considera ha amortizados por una u otra razón. Es el caso de David Zurutuza, que renovó el pasado año por una campaña más con la condición de cumplir otra temporada, hasta 2020, y después ya retirarse. Es el único futbolista que queda en activo de la Real que logró el último ascenso a Primera. Representa el cambio generacional. Y luego está Ruben Pardo, un jugador muy valorado por la afición, pero con el que no cuentan en el club realista. Ni le han hecho oferta de renovación, ni tienen pensado hacerlo. Se irá libre en junio del año que viene. Igual que David Cocha, cedido en China y cuyo paso por la Real ha pasado más bien desapercibido.



