ATLÉTICO DE MADRID

Arias recoge el guante que le ha lanzado Kieran Trippier

El colombiano cuajó un partido completísimo, tanto en defensa como en ataque. "Lo importante era saber esperar y jugar con humildad", explicó. Acepta el desafío por la titularidad.

Arias, durante el partido del Atlético contra el Mallorca.

Arias no quiere perder el tren. El colombiano era, junto a Saponjic, el único jugador de la primera plantilla del Atlético que faltaba por debutar. Y tocaba nadar contracorriente. El lateral cafetero había vivido hasta esta sexta jornada la eclosión de un Trippier que ha caído con el pie derecho en el Atlético. Arias habló con Simeone al finalizar la temporada pasada. El rendimiento del colombiano no había alcanzado el nivel que su técnico esperaba, pero quería que continuara. Se le alertó de que se iba a acudir al mercado para fichar a un jugador que ocuparía el lugar de Juanfran y, muy probablemente, el puesto de titular. Arias aceptó el reto y se mantuvo firme en su idea de continuar, pero no iba a ser fácil. La temporada pasada quedó marcado por dos citas, principalmente. Precisamente por el derbi del Wanda Metropolitano, donde Vinicius le atormentó y por el partido de vuelta en Turín, donde Spinazzola le superó fácilmente. Arias tenía que hacer propósito de enmienda. Sus aptitudes hacia el campo contrario estaban fuera de toda duda, pero tenía que mejorar en su actitud y su atención en la parcela defensiva.

El desafío con Trippier.

Trippier ha comenzado muy bien. Encajando y aportando, sin despistes. No hay argumentos ahora para que Arias pueda desbancarle, pero por el camino ha recogido el guante y ha dado a entender, con su partido en Mallorca, que se puede contar con él. "Lo importante es tener confianza. Sabes que es complicado porque todos queremos jugar y tener oportunidades. Pero lo importante es saber esperar y jugar con humildad. Al final te toca esperar pero todo tiene su recompensa", afirmó en la zona mixta de Son Moix. Simeone destacó su partido. Se le vio muy decidido en ataque y rocoso y enfocado en defensa. Mandó varios buenos centros en la primera mitad, encontró a Costa, remató una vez al poste y hasta salvó un gol en la línea. Pero sobre todo fue actitud, salió al campo con la ambición de no rendirse en la carrera por ser titular y eso es lo que seduce a Simeone. En el derbi le volverá a esperar su oportunidad en el banquillo, pero ha demostrado que está listo.