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BARCELONA

Bartomeu, en la foto; Segura y Abidal, en el cuarto oscuro

Bartomeu, en la foto; Segura y Abidal, en el cuarto oscuro

FERRAN ZUERAS

DIARIO AS

El presidente ha sido la cara visible en el fichaje de De Jong y lo será si se cierran los de De Ligt y Griezmann. A Segura, Abidal y Planes les tocará la tarea ingrata de recaudar. El año pasado metieron 134,05 millones en caja.

A la secretaría técnica del Barça, ese extraño y heterogéneo triunvirato formado por Pep Segura, Eric Abidal y Ramon Planes, le ha tocado el trabajo sucio en el Barça. Además de haber estado muy poco acertados los tres en los fichajes de Murillo y Boateng, sus recursos en el mercado de invierno, lo que les ha granjeado muy mala fama dentro y fuera del club, han entendido que también lo van a tener difícil para colgarse alguna medalla. Esas serán para Josep Maria Bartomeu. Sin desautorizarles, que tampoco sería el término, el presidente apareció como el salvador de la operación De Jong en enero, cuando un viaje a Amsterdam aceleró el fichaje del mediocentro del Ajax. Bartomeu llevó a ese viaje a Óscar Grau, CEO del club y su hombre de confianza.

Existe la sensación, al menos exteriormente, de que si el Barça termina cerrando los fichajes de Griezmann y De Ligt, todos los ojos acabarán mirando a Bartomeu. En el caso del francés, el presidente admitió en su día que el entorno del francés llamó pidiendo perdón por cómo se había resuelto el episodio del verano anterior. Como si se le debiese una al máximo dirigente del club personalmente. Bartomeu también dejó su huella por el camino. "Yo ya sé qué pasará con De Ligt", dijo hace un par de meses. Para bien o para mal, el mandato empieza a tener un cierto sello personalista. Da la sensación de que sus hombres de confianza en el club nunca han estado en la secretaría técnica y sí en los directores generales. Albert Soler u Óscar Grau (Jaume Masferrer, director del área de presidencia aparte) han estado mucho más cerca de él que Robert, Pep Segura o el mismo Abidal.

Aunque el triunvirato Segura-Abidal-Planes anda en niveles muy bajos de popularidad y los fichajes que llevan su sello (Malcom, Murillo, Boateng) han resultado fallidos, sí han sabido hacer su trabajo y con cierto éxito en las salidas. El verano pasado tenían un trabajo bien difícil y limpiaron la plantilla ingresando 134,05 millones de euros, un éxito si se repasa el elenco de operaciones: Paulinho (42 millones más cinco de cesión), Yerry Mina (30,25), Digne (20,20), Deulofeu (13), Aleix (9,50), Marlon (6), Denis (2,5, cesión), André Gomes (2,25), Alcácer (2), Munir (1).

Para empezar, el Barça se encontrará en junio con 23 millones de euros (hay cinco más en variables) procedentes del Borussia Dortmund, que ejerce la compra que tenía por Alcácer. Para financiar las incorporaciones de De Jong (86) y las de Griezmann y De Ligt si acaban firmando (si no son ellos serán otros dos y llegará algún fichaje más), tienen que sacar un buen botín por estos jugadores: Cillessen, Umtiti, Rafinha, Malcom, André Gomes y Denis. Hay dos casos más que parecen cantados. Coutinho y Rakitic no están en la lista de transferibles, pero si el club recibe buenas ofertas y los jugadores dan el paso también saldrán.

El Barça puede hacer una estimación de casi 300 millones por los fichajes de De Jong (ya cerrado en 86), Griezmann (120) y De Ligt (80). Saber cuánto puede ingresar es ablar por hablar antes de que se ponga en marcha el mercado. Lo que sí queda claro es que en la foto saldrá Bartomeu y en el cuarto oscuro, haciendo el trabajo sucio, estarán Pep Segura y Eric Abidal.