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"Veo en mi equipo la 'mirada del tigre' de Rocky Balboa"

Sergio González estuvo en la Tertulia de AS y SER en Mesón Casa pedro pocos días antes de la final que jugará su equipo en Vallecas ante un Rayo ya descendido

Valladolid
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"Veo en mi equipo la 'mirada del tigre' de Rocky Balboa"
José Luis Rojí

Son situaciones que tienen cierta similitud. Hace un año aproximadamente, Sergio González acudía a La Tertulia de AS y SER pocos días antes de un partido crucial ante Osasuna para meterse en el playoff de ascenso y ayer acudió a Mesón Casa Pedro pocos días antes de jugarse en Vallecas una baza importante para la ansiada permanencia. Tras el descanso del martes, el técnico sólo piensa ya en el Rayo: “Ya estamos pensando en un partido tan importante como el de Vallecas. La victoria ante el Athletic nos ha servido para meternos en el grupo que pelea por la permanencia, pero aún no estamos salvados”. Sergio insistió en no hacer cábalas: “El camino más directo para lograr la salvación depende de nuestros pies y luego ojalá otros resultados te echen un cable. Veo las caras de los jugadores y como entrenan, veo el detalle de las mujeres en el vestuario, estamos todos sumando y tengo plena confianza”.

Volver la vista atrás es bueno a veces (decía la canción) y el técnico lo hizo acordándose de los partidos que se fueron en el último suspiro: “Ante Getafe o Real Sociedad merecimos más porque demostramos mucha entereza y mucho fútbol” y también tuvo palabras de admiración hacia los aficionados: “Nos llevan en volandas y cuando te cruzas por la calle, todo es positivo y los mensajes que recibimos son de orgullo del equipo al que pertenecen y los recibimientos que nos están haciendo son de Champions League. Es de agradecer y ojalá esa comunión siga existiendo. Pase lo que pase en los partidos, notamos que la gente está orgullosa de su equipo, un equipo que defiende su escudo y les defiende a ellos con todo lo que tiene. Juntos somos muy fuertes”.

Los golpes que ha recibido el equipo en forma de VAR o de puntos perdidos en el último suspiro le ha obligado al equipo a ser muy fuerte: “Hay mucha tensión y además hemos tenido que levantarnos de muchos golpes, pero este equipo es testarudo y cabezón como dijo Joaquín y lo está demostrando, porque otro equipo ya se hubiera dejado ir, pero este grupo demuestra las ganas de agarrarse a la Primera División”.

También avala estas palabras el que nadie ponga una mala cara: “Es nuestro ADN; nuestra fortaleza es grupal, porque no tenemos esa figura relevante y dependemos de que todos estén al máximo nivel. El objetivo común es más importante que el individual y todos estamos de acuerdo. Todos han dado un paso adelante y por eso el éxito está un poco más cerca. El mérito es de los jugadores que han dado ese paso adelante y nosotros les ayudamos e intentamos guiarles”. Jugar contra un equipo descendido puede parecer fácil, pero el mensaje del técnico blanquivioleta fue claro: “El Rayo tiene potencial y en casa ha ganado a grandes equipos y tiene mimbres para hacernos daño. Creo que van a hacer lo imposible para acabar la temporada bien ante su afición, pero mi equipo tiene mucha confianza en sus posibilidades, tienen la famosa ‘mirada del tigre de Rocky’, tiene ganas de rebelarse y de hacer las cosas bien y por lo que ellos me transmiten, creo que nos vamos a salvar; el Rayo no estará despistado ni pensando en otras historias y espero su mejor versión; es un Rayo muy peligroso, aunque a nivel defensivo espero que tengan desajustes y a nuestro nivel, no tenemos que temer nada”.

El equipo llega a la fase definitiva mostrando de nuevo su mejor cara: “Hemos vuelto a ser ese bloque fuerte de hormigón que buscamos y nos llegan estos partidos tan difíciles en un buen momento del equipo”.

Nueve victorias tiene el Valladolid y todas por la mínima... “sí, nos está costando mucho hacer goles, aunque generamos ocasiones y por diversos motivos, no hemos marcado más y estamos pagando el hecho de debutar en Primera y tal vez en el final de los partidos reculamos para conservar lo que tenemos, es supervivencia”.

Sergio intenta estar tranquilo en el banquillo, pero “la procesión va por dentro; creo que si yo me altero, todos se alteran, así que intento estar tranquilo y normal, y así transmitirlo a los jugadores”.
El técnico explicó la eclosión de Waldo en estos partidos, con la culminación del gol ante el Athletic: “Ya estuvo en la pretemporada y su rendimiento fue bueno, pero su edad no permitía quedárnoslo. La lesión de Hervías fue bien gestionada por el club y estuvieron hábiles y pudimos contar con él. Se ha comido etapas y tiempo, confiábamos en que nos iba a dar cosas”.
Sergio quiso acabar con un mensaje claro: “Llegamos a este momento con la mente fuerte y fuertes físicamente”.