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MÁLAGA

La crisis deja muchos señalados en el Málaga

Los jugadores del Málaga entrenan en la Ciudad Deportiva.

MARIANO POZO

DIARIO AS

Caminero, Muñiz y jugadores llamados a ser claves como N’Diaye, Pacheco o Blanco Leschuk, en la diana. El equipo blanquiazul solo suma tres victorias en 2019 y una en los últimos ocho partidos.

El Málaga está en crisis. El equipo se ha caído, ha perdido sus señas de identidad, no muestra fiabilidad en ninguna de las dos áreas y también le ha abandonado esa pizca de fortuna que le ha acompañado en algunos momentos de la temporada. Los resultados son malos, el juego también y las señales que se transmiten desde dentro y fuera del campo no son nada halagüeñas. En lo que va de 2019, el Málaga solo ha ganado tres partidos (uno en los últimos ocho encuentros) y ha sumado 15 puntos de 33 posibles. Se fue al parón invernal tercero en la tabla con 36 puntos, a uno del segundo, el Albacete, y a dos del por entonces líder, el Granada. Hoy es quinto, a nueve puntos de Osasuna y a seis del Granada, que ocupan los puestos de ascenso directo. Por detrás, el séptimo, el Cádiz, aparece a tres puntos, a tiro de un partido.

En plena tormenta, se antoja más que necesario un golpe de timón desde el banquillo y, por supuesto, un paso al frente de multitud de futbolistas llamados a marcar la diferencia y cuyo nivel está siendo paupérrimo. Pacheco, N’Diaye o Blanco Leschuk (va para cinco meses sin marcar) aterrizaron como fichajes estrella no solo del Málaga, sino de toda Segunda. Y no han tenido la influencia en el equipo que exigen sus contratos y las expectativas que el club depositó en ellos. También estaban llamados a dar mucho más hombres como Seleznov, Ontiveros o Iván Alejo. Pero la lista de decepciones es mucho más amplia. Lombán, Lacen, Boulahroud, Erik Morán... La conclusión es muy evidente. O cambia mucho el Málaga o el ascenso no será una posibilidad.

Falta ambición en muchos momentos de los partidos

Muñiz ha cambiado el 4-4-2 por un 4-1-4-1 que no está dando ni fútbol ni resultados. El debate sobre el estilo existe y el equipo adolece de falta de ambición en muchos momentos de los partidos. En Los Pajaritos, sin ir más lejos, solo se vio al Málaga atacar de forma decidida durante los minutos que estuvo por detrás en el marcador. Es imprescindible cambiar la dinámica cuanto antes y ello exige también decisiones drásticas desde el banquillo. La apuesta por el trivote no está resultando, el equipo genera cada vez menos en ataque y defensivamente concede mucho más que al principio del curso. La apuesta por Seleznov, que ha participado en todos los partidos desde que llegó, no está reportando nada.

Los fichajes veraniegos e invernales, en entredicho

De todos los fichajes realizados por el Málaga tanto en verano como en invierno, solo Munir y Pau Torres aprueban en cuanto a rendimiento. El resto no ha cuajado al nivel esperado. Especialmente sangrantes son los casos de Lombán, Boulahroud, Héctor Hernández o Seleznov. También se apostó muy fuerte por Pacheco, cuya aportación ha sido mínima. Iván Alejo no está siendo tan determinante como debiera y suspenden claramente jugadores como Erik Morán (apenas está contando), Renato Santos y Blanco Leschuk. Koné se vio lastrado por las lesiones y Werner y Brezancic aún están inéditos. Kieszek cumplió cuando jugó.

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