ATLÉTICO DE MADRID

El 'cholismo' más discutido se mide a su emblema Raúl García

Raúl García celebra un gol al Real Madrid.

DANI POZO

AFP

El navarro ha sido uno de los jugadores que mejor se ha adaptado y más ha crecido con el estilo de Simeone en el Atlético. Decidió irse al Athletic.

Raúl García ha sido uno de los jugadores que mejor ha representado el 'cholismo' desde que Simeone llegó al Atlético en diciembre de 2011. Puro corazón, el navarro acabó ganándose el cariño de la afición y convirtiéndose en uno de los jugadores que portaron el brazalete de capitán con mayor orgullo y responsabilidad cuando Gabi estaba ausente, formando parte del núcleo duro del vestuario. Esto, a pesar de que sólo jugó 148 de sus 329 partidos como colchonero a las órdenes de Simeone (el 45%). El resto fue dirigido por Gregorio Manzano, Quique Sánchez Flores, Abel Resino o Javier Aguirre, el gran valedor para su fichaje. 

Y es que la llegada de Simeone al club se produjo durante una cesión de Raúl García a Osasuna después de que su temporada anterior y su pretemporada con dos partidos jugados de previa de Europa League no hubiesen convencido a Gregorio Manzano, que en su aterrizaje en el Atlético abrió sus puertas para que centrocampista regresase a la que anteriormente había sido su casa. En ese curso con los navarros logró 11 goles en 35 partidos, cuando en su temporada anterior con el Atleti había hecho uno en 41 encuentros jugando en una posición más retrasada en el doble pivote. 

En su regreso, con un Atlético reciente campeón de la Europa League, Simeone vio un jugador polivalente que crecía cuanto más cerca estuviese de la portería rival, pudiendo partir como segundo delantero, mediapunta o en banda y con un juego aéreo prodigioso y un caracter y una agresividad perfecta para lo que el técnico argentino quería. Raúl García comenzó la temporada 2012/13 como suplente habitual, es más, en sus seis primeros partidos del curso sólo fue titular en uno y no jugó ningún minuto en tres. Pese a eso su fortaleza en los entrenamientos le fue abriendo un espacio hasta acabar marcando 9 goles en 47 partidos donde fue titular en 23 y suplente en 24. En la final de Copa del Rey ingresó en los últimos minutos con el marcador a favor para conseguir el título ante el Real Madrid. 

Pero sería la campaña 2013/14 la que mostraría al mejor Raúl García con el título de Liga y la disputa de la final de la Champions League. El navarro consiguió 18 goles, pese a no ser delantero, en 53 partidos donde fue titular en 35. Tantos básicos como el conseguido en Mestalla para derrotar al Valencia por 0-1 en la jornada 35, contra el Villarreal en el 1-0 de la 32 o su tanto al Milán en octavos de Champions. El '8' fue titular en la final de Lisboa donde se marchó del terreno de juego en el minuto 66 para dar entrada a Sosa con el marcador por entonces a favor. 

La temporada siguiente, última completa en el club, alcanzaría los 10 goles en 47 partidos. El primero de ellos en el Santiago Bernabéu para empatar el partido de ida de la Supercopa de España a uno. En la vuelta, el Atlético ganaría 1-0 y se haría con el título. Raúl García fue titular en 27 encuentros y suplente en 20. La inestabilidad en el once, junto a las llegadas de jugadores que aparentemente le restarían minutos, casos de Vietto, Carrasco o Jackson más una gran oferta del Athletic justo cuando acababa el mercado de fichajes veraniego le llevó a salir del club, pese a que Simeone no quería su baja y los Gabi, Koke Juanfran o Godín le tenían en su más alta estima. Un alto exponente de los lemas del Atlético y de Simeone. El "coraje y corazón" y el "esfuerzo no se negocia" en su máxima expresión. 

Ahora, recibe al Atlético en San Mamés en pleno estado de forma. Raúl García ha marcado cuatro goles en los últimos seis partidos del Athletic y ha alcanzado su mejor versión de esta temporada. El navarro sigue siendo un jugador muy querido en el Atlético, tanto en su cuerpo técnico como en su plantilla y en su afición. Sus seis títulos levantados y los 45 goles conseguidos (37 con Simeone) en 329 partidos, le han hecho ganarse un hueco en la historia del club. Con el cholismo más cuestionado que nunca tras la eliminación en Champions a mano de la Juventus, uno de sus grandes emblemas será uno de los mayores peligros en el equipo rival y ya marcó en San Mamés la temporada pasada en un partido que ganó el Atlético por 1-2. El Atleti necesita ganar para tener algo por lo que pelear en lo que resta de temporada, para ello deberá superar a uno de sus hijos pródigos cuya competitividad le obligará a salir a por todas ante los que fueron sus compañeros.