REAL SOCIEDAD

La Real intenta no perder a Zubeldia en medio de la depresión

Zubeldia disputa un balón con Sarabia en el partido entre Sevilla y Real Sociedad.

JULIO MUÑOZ

EFE

El club, preocupado por la pésima imagen en Sevilla, envía a Competición el recurso de la quinta amarilla que vio el azkotiarra para que puede jugar contra el Levante.

La Real Sociedad intenta lamerse las heridas que le ha causado la bochornosa derrota cosechada en el Sánchez Pizjuán contra el Sevilla. Los jugadores, de vuelta en Zubieta, todavía andaban lamentándose y preguntándose cómo les había podido pasar el desastre de puesta de largo de la segunda parte, con una desconexión total a la que no estaban preparados, porque sentía que habían terminado con buenas sensaciones la primera parte. Un primer tiempo en el que lo peor fue la tarjeta amarilla que vio Igor Zubeldia. Era la quinta y acarrea suspensión, por lo que no podrá jugar contra el Levante este viernes. Salvo que el Comité de Competición diga lo contrario. Porque el club donostiarra aprovechó el día después de su desastre sevillano para revisar la acción y entender después que debía intentar contar con un jugador fundamental a día de hoy para el cuadro txuri-urdin.

La Real ha presentado ya alegaciones a la amonestación que vio el centrocampista mutrikuarra en el minuto 36 de ese partido contra el Sevilla. El colegiado del encuentro, Iglesias Villanueva, del que varios futbolistas se quejaron en el descanso, redactó después en el acta que había sacado la tarjeta amarilla a Zubeldia por empujar a un contrario sin ánimo de disputar el balón. Desde la entidad donostiarra, tras revisar la acción sus servicios jurídicos, entienden que tal argumento no se ajusta a lo que se en la imagen. Por eso, ha presentado un recurso apoyado en un vídeo con el que trata de demostrar que, con el reglamento en la mano, la acción puede ser susceptible de pitar infracción, pero que en ningún momento puede tener un castigo extra con la tarjeta amarilla. En la Real se entiende que el azkotiarra a día de hoy es un futbolista muy importante, porque ante la baja prolongada de Asier Illarramendi, se ha quedado como el único jugador específico de la primera plantilla para ocupar ese puesto de pivote por delante de la defensa que ayude en labores defensivas y tenga la responsabilidad de sacar la pelota jugada desde atrás.

Sería, al menos, una buena noticia de una tarde en el Pizjuán para olvidar. Porque hacía un año que la Real no encajaba cinco goles en un partido, fue en el Santiago Bernabéu contra el Real Madrid, y es con diferencia la mayor goleada encajada por Imanol Alguacil en sus 19 partidos como entrenador de la Real. El oriotarra está, además, inmerso en su peor racha de resultados, con un punto sumado de los últimos nueve en juego, tras tres jornadas seguidas sin ganar, con dos derrotas consecutivas. Europa se le ha alejado a cinco puntos, con la preocupación de que las bajas le van a impedir acercarse a esa lucha. Los realistas notan en exceso las bajas de Illarramendi, Willian José y Diego Llorente, a los que hay que sumar que Januzaj no está en plenitud de condiciones físicas tras su lesión. Jugar sin esos cuatro jugadores es un lujo que esta Real no se puede permitir, como quedó demostrado en Sevilla.

Pero salvo Januzaj, que ya jugó unos minutos en Sevilla, y se espera que sea titular este viernes contra el Levante, el resto no están ni cerca para poder reaparecer. Porque Llorente y Willian José se dejaron ver por el césped haciendo trabajo físico, pero con zapatillas. Y Asier Illarramendi sigue entrenando en solitario. Ninguno está en disposición de poder entrar con el grupo. Al menos, Joseba Zaldua ya se ha recuperado de la indisposición que sufrió en Sevilla y que le impidió terminar el partido. Fue un golpe de calor, se sintió mal y fue preferible cambiarlo. Pero lo normal es que durante la semana entre con el grupo y que sea titular este viernes.