El equipo aparca la Champions con la sensación de botella medio llena
En el vestuario destacan la mejora en defensa y quieren centrarse ahora en cerrar LaLiga y pasar a la final de Copa.


Después del empate a cero ante el Olympique de Lyon en la ida de los octavos de final de la Champions, el equipo blaugrana regresó a Barcelona con sensaciones encontradas. Por un lado, existía la frustración de no haber podido marcar un gol a pesar de disparar 25 veces a portería y no haber dejado cerrada la eliminatoria, pero por el otro existía la satisfacción de haber completado el mejor partido desde que se venció al Sevilla por 6-1 el pasado 30 de enero.
Desde ese día, el Barça empató de forma consecutiva ante el Valencia en LaLiga y el Real Madrid en Copa en el Camp Nou y contra el Athletic Club en San Mamés para sólo ganar al Valladolid por 1-0 de penalti ante su público. Por tanto, el empate en Lyon supone el cuarto empate en cinco partidos.
No obstante, desde el Barcelona hablan de una mejora notable del juego y de una aplicación de la presión que viene a ser la que se buscaba a principio de temporada.
Entre los argumentos que defienden los partidarios de ver la botella medio llena está la mejora de la solidez defensiva con la consolidación de Semedo como lateral derecho y Lenglet como central al tiempo que tanto Piqué como Ter Stegen están en un momento de forma espectacular.
La lesión de Messi y la de Dembélé han influido en la producción ofensiva, pero en Lyon ya dieron signos de recuperación a falta de afinar la puntería.
Ante este panorama, el cuerpo técnico apuesta or aparcar la Champions hasta el 13 de marzo, fecha en la que el OL devolverá la visita al Barcelona. Ya dijo Ernesto Valverde que un 0-0 es “un resultado peligroso que deja la eliminatoria abierta”, pero en el vestuario nadie duda de que en el Camp Nou se tirará adelante la eliminatoria.
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Lo que ocupa ahora es empezar a cerrar LaLiga con dos desplazamientos que de solventarse con éxito dejarían el campeonato muy cerca de los catalanes. Este sábado el Barcelona viaja a Sevilla (donde perdió hace un mes en la ida de los cuartos de final de la Copa) y el siguiente sábado se enfrenta al Madrid en el Bernabéu habiéndose jugado tres días antes en el mismo escenario y ante el mismo rival la posibilidad de jugar la final de la Copa del Villamarín.
De momento, con la sensación de botella medio llena, lo que prima es centrarse en esos tres partidos considerados estratégicos y en los que se pondrá toda la carne en el asador para rotar ante el Rayo Vallecano en el Camp Nou, rival previo a la visita del Olympique de Lyon.



