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El Leganés sondea porteros sub-23 para la baja de Serantes

Los pepineros querían inicialmente atar a un guardameta de peso pensando más en la próxima temporada que en la actual, pero han cambiado el plan.

El Leganés sondea porteros sub-23 para la baja de Serantes

El Leganés está sondeando seriamente fichar un portero sub-23 para cubrir la vacante que dejó en la meta pepinera Jon Ander Serantes. El guardameta de Barakaldo abandonó Butarque antes de terminar 2018 para firmar por el Avispa Fukuoka de la Segunda División japonesa.

Aunque el objetivo inicial de los pepineros era atar a un portero de garantías y consolidado con vista incluso a la próxima temporada, ha ganado enteros hacerse con un futbolista joven al que hacerle ficha del filial, que pueda cubrir el expediente en caso de que sea necesario su llamado en alguna convocatoria e incluso en algún partido de lo que resta de curso.

Sin porteros para el 1 de julio

A día de hoy, Mauricio Pellegrino sólo cuenta con dos cancerberos del primer equipo y otro (Tejero) del filial: Iván, el Pichu, Cuéllar y Andreiy Lunin. El primero termina contrato con el Leganés el 30 de junio y aunque el club le ha ofrecido renovar, su continuidad al sur de la capital ahora mismo es asunto complicado. As ya contó la semana pasada que el extremeño podría tener un principio de acuerdo con el Valladolid para la temporada que viene.

El segundo está cedido por el Real Madrid. El Leganés tiene intención de solicitar otro préstamo de un año, pero viendo el escaso protagonismo que el ucraniano ha tenido en Butarque, no sería disparatado que el Madrid rechazase la petición.

Problemas para un portero consolidado

Así pues, y con este panorama, quiso el Leganés sondear el mercado invernal para hallar un portero de garantías que pudiera firmar por varias campañas y así adelantarse a la carestía del puesto para el curso que viene.

“Eso, que sea a largo plazo, es lo ideal y es lo que planteamos con la secretaría técnica, tratar de buscar un jugador que tenga un perfil con futuro para ser segundo o primer portero en el día de mañana. Pero en el mercado de invierno no es sencillo. Estamos trabajando en ello y ojalá se pueda dar. Pero hay otras posibilidades que nos pueden ayudar este semestre hasta el mercado de verano”, comentó recientemente el Flaco en una rueda de prensa.

Y es que la búsqueda del Leganés no está siendo nada sencilla. En España y Europa los clubes exigen un alto precio para dejar salir a sus guardametas. El mercado en Sudamérica es algo más accesible, pero el elenco de jugadores que encajen en el perfil no es tan amplio.

Gustaba, por ejemplo, Marcos Díaz, de Huracán, pero tras quedar libre, este veterano futbolista se decidió por Boca Juniors.

Dos fichas libres

Así pues, y vistas todas estas dificultades, el Leganés ha empezado a emplearse a fondo en el plan B de incorporar un guardarredes sub-23. Una opción que cuenta con la ventaja de que no ocuparía ninguna de las dos fichas libres que quedan en el primer equipo. LaLiga sólo obliga a que cada plantilla profesional cuente con un portero senior.

Además, tampoco se correría el riesgo de caer en alineación indebida como sucedió en algún partido antes de que Tarín tuviera ficha del primer equipo porque Pellegrino jamás podría alinear al mismo tiempo a los cuatro sub-23 que tendría hipotéticamente de nuevo su plantilla debido a que dos de ellos, Lunin y el nuevo portero, no podrían jugar a la vez.