ATHLETIC 1-BETIS 0

El Athletic ya enamora a San Mamés

Esperó los errores en la salida del balón del Betis para asestarle un golpe mortal. Muniain marcó un golazo. Con Garitano 15 de 21 puntos.

Desde la premisa del orden, con una disciplina casi marcial y líneas prietas, más el nervio por bandera a la hora de ir al frente, el Athletic va superando con nota las pruebas que le proponen. Pasó por San Mamés todo un Sevilla, uno de los equipos de moda, y se lo merendó. Y ha desfilado por la misma pasarela el Betis, ese grupo tan estético por obra y gracia de Setién, con vida en tres torneos, y también se arrodilló. Ya no es el rojilbanco aquel equipo medroso, horizontal y dubitativo que apadrinaba Berizzo. Antes en los balones divididos los leones parecían ursulinas y ahora van con el cuchillo entre los dientes. Parecen otros. En tres pases ganan el área contraria, y ahí ahora ocurren cosas.

Al Athletic le sirvió la estrategia del devorador agazapado. Esperó paciente a esa cachaza verdiblanca a la hora de sacar el balón y le lanzó un zarpazo tras otro. Está bien eso de ir a la tumba pensando en que el cuero se juega en corto desde el portero, pero si al final supone un arma para el contrario, convendría revisar puntualmente esos automatismos. A veces parecen tan políticamente correctos y destensados los verdiblancos que no hacen ni faltas, algo necesario en el juego moderno.

La banda derecha local fue un machete en la lluviosa noche bilbaína. Capa ha insuflado esa energía que hacía falta y De Marcos, definitivamente extremo con Garitano, abusó de un Francis en paños menores defensivos. Justo cuando empezó a arreciar la lluvia en San Mamés, le cayó una tromba considerable al Betis. Un nuevo error en la salida del juego permitió robar a Dani García, que pasó a Williams y este abrió a De Maros. Un fogonazo de jugada que acabó con centro al área hacia Muniain, que firmó una virguería de control orientado de espuela y coló su sexto gol de la temporada. El diablo rubio tiró luego un balón a la parte exterior del poste. Lainez resbaló en tres cuartos de campo y casi otorga otro gol a los rojiblancos. Después el mexicano se desquitó con un gran slalom que taponó Herrerín.

El Betis dejó lo mejor para el final. En los 20 minutos finales, con cambio de la pareja de baile atacante, sacó toda su clase. Primero con una falta de Canales que obligó a Herrerín a hacer un paradón a dos manos. Después completó ese ejercicio supremo de toque al que no llega ni el Barça, aunque el acoso y derribo, contra diez por expulsión de De Marcos, no acabó en empate. Viendo al equipo exhausto, San Mamés, bufandas al viento, empujó como hacía años que no se recordaba. Un torbellino de ánimo en plena épica. La comunión del verde a la grada ha vuelto. Con Garitano van 15 de 21 puntos. ¿Quién se atreve a prohibir lanzar las campanas al vuelo?

Setién: "Han hecho una presión altísima y muy agresiva"

Quique Setién, técnico del Betis, valoró la derrota de su equipo ante el Athletic y resumió las claves de lo acontecido: "La realidad es que en la primera parte nos han superado claramente. No hemos podido salir de nuestro campo, nos han hecho una presión altísima, muy agresiva. Las veces que hemos podido salir, nos han hecho una falta. En los diez primeros minutos llevaban siete faltas. Pero es verdad que nos hemos visto superados. En la segunda parte nos hemos sobrepuesto, hemos estado mejor con el balón para salir desde atrás. Hubo bastantes alternativas. A la recta final hemos llegado con bastantes opciones, pero se han defendido bien y nos ha costado encontrar una acción de pase con claridad".

Intensidad: "Es verdad que puede parecer que estábamos cansados, que faltaba chispa, pero la realidad es que este equipo es muy fuerte físicamente. Las disputas es muy difícil ganarlas, no tenemos ese punto de agresividad. Ellos tienen a jugadores de otro perfil. En disputas y balones aéreos, salvo los tres centrales, nos falta. En la primera parte nos ha costado una barbaridad. En la segunda parte hemos tenido el balón".

Expulsión de Sarabia: "Ha habido un córner, se ha levantado a dirigir mientras yo me iba para el banquillo y se ha enfadado. Ha dado un manotazo a un asiento y el árbitro lo ha echado desde 50 metros. Al árbitro y al línea nos les ha dicho absolutamente nada". —D. Lagos