CÁDIZ 1-MALLORCA 1

Partido de alta tensión en el Carranza que termina en empate

El Mallorca mereció algo más ante un Cádiz irreconocible que tiró de épica al final del encuentro para salvar un punto. Jairo, Marcos Mauro y Cervera fueron expulsados

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Partido de alta tensión en el Carranza que termina en empate

Partido caliente en la ´Tacita de Plata´entre dos equipos bastante parejo. Parecía tener bien estudiado el Mallorca al equipo de Cervera, buscando y ganando las bandas. Stoichkov puso el 0-1 en la primera parte y Garrido hizo el tanto de la igualada en el 83. Más metidos estuvieron los ´bermellones´, aunque no pudieron evitar que se les escaparan dos puntos.

El tanteo en los partidos de fútbol suele tardar diez minutos, o incluso el cuarto de hora, pero esta noche en Carranza se vivió un constante tanteo en el que el Mallorca parecía conocer con el paso de los minutos las debilidades de un Cádiz irreconocible, al que era fácil cogerle las espaldas por banda. No se encontraron cómodos los locales, a los que les costaba llegar al área rival y sufría cada vez que las bandas baleares entraban en acción.

Fue en ese malestar donde mejor se movían Stoichkov y Lago Junior, que pusieron las cosas más que complicadas a Brian y Rober Correa. Este último, además, condicionado con una amarilla. En el 36 cambió el partido. Lago Junior rompía perfectamente a Correa para llegar a línea de fondo, poner el centro para la llegada de Stoichkov y este batía a Cifuentes para poner el 0-1. Un minuto después, Jairo veía la tarjeta roja por agredir a Dani Rodríguez.

Tenía que reinventarse el Cádiz para intentar revertir la situación, y tras al descanso salía con Salvi como carrilero y Aketxe de interior derecho. Correa era el sustituido. No le quedaba otra a los amarillos que dar un paso al frente y dejar espacios atrás para intentar buscar algo la igualada, un escenario en el que los hombres de Vicente Moreno se sentían cómodos esperando la oportunidad de salir a la contra. Le dio de su propia medicina a los locales.

Con la entrada de Perea en el 67, el Cádiz decía apostar por la posesión, intentando llegar lo antes posible al área contraria, aunque se encontraban una y otra vez con un buen Mallorca. En los minutos finales, a la par que subía la temperatura del partido tal y como reflejaba el número de amarillas, los gaditanos buscaban la épica apostando el todo por el todo sobre el área mallorquinista.

Tanto iba el cántaro a la fuente que Garrido, en el 83, empujaba como podía un saque de esquina para poner el empate a uno en el marcador. La tensión sobre el césped se podía cortar con unas tijeras y, por si fuera poco, Marcos Mauro veía la roja directa por una entrada a la espalda a un rival, desatando una tangana en el centro del campo. Finalmente, el Cádiz aguantó como pudo y salvó un punto ante un Mallorca que mereció más.