VILLARREAL-VALENCIA

1x1 del Villarreal: Álvaro y Funes Mori destacan entre el respeto

Los de Calleja mejoraron en defensa respecto a los otros partidos aunque apenas crearon ocasiones ante la puerta de Neto.

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Asenjo y Fornals.
DAVID GONZALEZ

Asenjo: No tuvo apenas trabajo, no fue un partido en el que sufriera. Pero se puede decir que salvó a su equipo con el paradón a Guedes y una buena mano a Cheryshev.


Mario: Sigue siendo uno de los que más aparece, uno de los que más cosas hace, pero le cuesta lucir en ataque. Bien atrás sin poder hacer peligro arriba.

 

Álvaro: De los mejores y más contundentes atrás. Tuvo el gol en un remate a balón parado, pero no pudo definir. Seguro al corte y sin complicarse la vida.


Víctor Ruiz: Como Álvaro, seguro atrás, con el equipo más cerrado y sin dar espacios, ambos centrales estuvieron mucho más tranquilos.

Jaume Costa: Voluntarioso, pero como Mario no llegó a generar peligro de verdad. Su tarjeta le mermó en defensa.


Funes Mori: Hizo lo que se le pedía, equilibrar al equipo en el medio, darle físico y recuperación, pero con problemas para manejar el juego y ayudar al equipo en la creación.


Trigueros: Mejor que el último partido, más seguro con un medio a su lado. Trabajó mucho, pero no lució a la hora de crear. Sigue sin entrar en ritmo, al no hacer pretemporada le está costando un poco más.

 

Layún: Trabajador. Da fuerza y equilibrio, buena ejecución del balón parado. Llegó y lo intentó pero sin suerte. Se le vio algo cansado en la segunda parte.

 

Gerard Moreno: Aislado y lejos del juego. Trabajó, pero no pudo nunca disfrutar de balones.


Bacca: Fue el más peligroso, pero sus remates no encontraron puerta y el que lo hizo lo paró Neto. Peleó, pero como Gerard, vio el balón muy poco y sin facilidad para poder jugarlo.


Suplentes:


Cazorla: Entró para desequilibrar pero no pudo. Le faltó tener más presencia.

Pedraza: Primero interior, después lateral. Encaró, lo intentó, pero le falto suerte y a ver acierto.

 

Ekambi: Casi testimonial. Vio pasar un par de balones que no cazó y remató una vez al cuerpo de un rival.