ATLÉTICO DE MADRID:

Oblak, Skofja Loka y el secreto del deporte esloveno

El portero del Atlético, Doncic, Dragic, su selección de balonmano... son las mejores marcas de un país pequeño y modesto, pero con una cultura deportiva muy fuerte.

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Los cadetes del NK Skofja Loka, el primer equipo de Oblak. Su portero lleva la camiseta del meta del Atlético.
MARTIN METELKO DIARIO AS

Skofja Loka es la localidad de apenas 11.000 habitantes donde nació y dio sus primeros pasos futbolísticos Jan Oblak. Basta darse un paseo y charlar con su gente para comprender cómo el deporte de élite se ha abierto camino entre la humildad de medios de Eslovenia, un país con sólo dos millones de ciudadanos. Y es que Oblak, Doncic, Dragic... son la gran marca en el extranjero de una nación que, tras la extinción de Yugoslavia, no ha encontrado las vías para penetrar económicamente en el extranjero. Ni siquiera puede presumir aún de un turismo de masas, a pesar de la belleza que esconde. "Nos falta una Dubrovnik o una Venecia como reclamo", nos cuentan. Eslovenia era una parte muy próspera de la federación yugoslava, con empresas fuertes que abastecían a un mercado yugoslavo de casi 25 millones de personas.

FUTBOL 17/18Leo, extremo de 11 años del NK Skofja Loka, posa con una foto de Oblak como campeón de la Europa League.

Pero eso se terminó de un día a otro en los 90 para reducirse a 2 millones. "Nadie conoce ahora una marca nacional fuera de nuestro país, solamente a Oblak, Doncic, Dragic...", coinciden añadiendo que "eso no da dinero". En tiempos yugoslavos, los electrodomésticos o la cerveza eran tarjeta de visita eslovena. Pero cuando hablan de su deporte lo hacen con orgullo. ¿Cómo un país minúsculo tiene campeones así? "La cultura deportiva es fortísima en muchas disciplinas y las ganas y el sacrificio que un esloveno está dispuesto a hacer son enormes, en materia deportiva los eslovenos vamos hasta el extremo y mentalmente estamos preparados para lo que sea", nos cuenta Joze Lesar, vicepresidente del NK Skofja Loka, mientras nos muestra las modestas instalaciones de su club, donde Oblak hizo sus primeras paradas.

FUTBOL 17/18La escuela Ctetka Golarja donde estudio Oblak en Skofja Loka.

Educación y cultura.

Aquí la gimnasia se imparte tres veces por semana y a los niños, por ejemplo, se les enseña a esquiar en el colegio a los 9 años. El ciclista Primoz Roglic, cuarto en el Tour y hasta hace muy poco saltador de esquí, es una muestra de lo que produce el deporte esloveno. Oblak, por su parte, creció emulando a su padre Matjaz, también portero, y desde muy joven apuntaba. La familia es un ejemplo. Teja, la hermana, es jugadora internacional de baloncesto también. Jan asistió a la escuela Ctetka Golarja, donde enseguida vemos un pabellón de balonmano, el deporte mayoritario aquí (de Skofja Loka es también, por ejemplo, Jure Dolenec, jugador del Barcelona), y buena atención en las instalaciones deportivas de un colegio de barrio. "Oblak es una inspiración para todos los niños de aquí, destacaba porque trabajaba con el entusiasmo y la fuerza de un gigante", apunta Lesar.

FUTBOL 17/18Las instalaciones del NK Skofja Loka, donde Oblak hizo sus primeras paradas.

El portero del Atlético es la referencia para el pequeño Leo por ejemplo, extremo de 11 años del Skofja Loka. "Yo también estoy dispuesto a salir del país como hizo él con 17 años, es la manera de llegar lejos", afirma decidido mientras ve entrenarse al equipo cadete entrenado por Jalen Pokorn, ex compañero de Oblak en el Olimpia de Liubliana. Con 10 años Oblak hacía ya el trayecto desde Skofja Loka hasta la capital en bicicleta, unos 27 kilómetros, para entrenarse con su nuevo club. A los 16 debutó en Primera y un año después se lo llevó el Benfica. Todos le auguraban un camino notable ya.

FUTBOL 17/18Los apartamentos donde vivió la familia Oblak en Skofja Loka durante los primeros años del portero.

"Era muy modesto, nada arrogante, pero aquí todos confiábamos en que tenía un futuro brillante", nos apunta Lesar al pasar por el Puente del Diablo sobre el río Sora, recordándonos que Oblak era uno más de esos pequeños que en verano venían a saltar desde allí con sus amigos y en la actualidad mantiene esas mismas amistades. Skofja Loka entró en ebullición el pasado 16 de mayo. "Fue una fiesta, la gente se juntó para ver la final de la Europa League y al final explotó", relata Lesar reconociendo que los éxitos de Oblak y el Atlético son también los de la ciudad y la mentalidad del deporte esloveno.

FUTBOL 17/18El Puente del Diablo sobre el río Sora en Skofja Loka.

Solidario y atento a su ciudad y a su antiguo club

El NK Skofja Loka es una escuela de fútbol para niños entre 6 y 19 años, en total tienen unos 200, del pueblo y los alrededores, divididos entre todas sus categorías. Oblak colabora con donaciones al club y regalos. Hace un tiempo financió el arreglo del parque deportivo. Además, siempre que puede acude a Skofja Loka para observar alguna jornada del torneo del club que se disputa cada año al finalizar la temporada y que lleva su nombre. “Los chicos disfrutan cuando viene porque se comporta como uno más no como una estrella tradicional, él es frío jugando pero muy cercano a los más jóvenes y ellos lo agradecen”, explica Joze Lesar, vicepresidente del NK Skofja Loka. La imagen del portero del Atlético preside siempre el calendario anual de todos los equipos del club.