Competición
  • LaLiga SmartBank
  • Copa Argentina
LaLiga SmartBank
Copa Argentina
Central Córdoba (Santiago del Estero) Central Córdoba (Santiago del Estero) CSE

-

Estudiantes Estudiantes EST

-

El problema que tiene la Real Sociedad con su portería

REAL SOCIEDAD

El problema que tiene la Real Sociedad con su portería

El problema que tiene la Real Sociedad con su portería

ALBERTO IRANZO

DIARIO AS

La lesión de Rulli y las dudas que genera Toño Ramírez dejan en entredicho la gestión de los guardametas en la Real Sociedad.

La Real Sociedad tiene un problema real en la portería. Se quiera asumir o no, el club txuri-urdin cojea de forma evidente en una posición clave en cualquier equipo. Con Gero Rulli lesionado, es Toño Ramírez, su suplente, el encargado de defender la meta realista, cuando su experiencia en Primera es casi nula. De hecho, ha jugado sólo dos partidos en la máxima categoría, y en los dos con actuaciones más que dudosas. El riojano está ante su gran oportunidad de demostrar que sí es un portero de Primera. Pero por el momento, no está teniendo la mejor suerte.

Pero lo que está sucediendo en la portería del primer equipo no es sino el reflejo del problema que existe en general en la base de la entidad txuri-urdin con la posición del portero. Porque no se vislumbra ningún cancerbero en las categorías suficientes con la proyección suficiente como para alcanzar el primer equipo, y hace ya muchos años que la cantera de Zubieta no saca un portero de garantías. Y eso hablando de una portería que ha sido defendida históricamente por grandes porteros como el mítico Luis Miguel Arconada son palabras mayores.

Y es que la culpa de lo que ocurrió en Valencia con Toño Ramírez no fue exclusivamente suya. El riojano falló, es cierto. Pero lo que él hizo fue aceptar una oferta de los que se encargaron de planificar al futuro de la portería realista. Los mismos que le han renovado por otra campaña más sin apenas haber jugado, y por tanto conocer realmente su nivel en un partido oficial del más alto nivel. La dirección deportiva realista, que en otros puestos sí se ha movido con acierto como demuestran los jugadores que forman la plantilla realista, está fallando más de lo debido en una posición, la de portero, que es fundamental en cualquier club. Porque si en el primer equipo el problema es importante, (con un Rulli que está por debajo de su nivel real, ese que ya ha mostrado en la Real; y con un Toño Ramírez que por ahora no ha acreditado el nivel que se le exige a un portero de Primera), el asunto se agrava si se mira a las categorías inferiores. Por abajo ahora mismo cuesta que salgan porteros de futuro. El mexicano Sisniega, en el que hay mucha confianza depositada, se va a pasar el año inédito por una lesión de hombro de la que acaba de ser operado; Zubiaurre, que ahora ejerce de suplente de Toño, no ha sido ni titular fijo en el filial de Segunda B, donde compite por el puesto con Garrancho, que venía despuntando en juveniles, pero que ahora le dan la opción a otro de subir arriba. Y a esto hay que añadir que la Real tiene cedido en el Real Unión a un meta, Martin Otaño, que está haciendo una notable temporada, pero al que apenas se le sigue (salvo las veces que Jon Ansotegi le ha visto en directo) y con el que hace mucho tiempo que no se habla para conocer cómo se encuentra y tenerle cerca.

En el club donostiarra han visto como varias generaciones de porteros formados en Zubieta han pasado sin apenas poder despuntar en el filial para llegar directamente al primer equipo, donde estaban inéditos, y acabar dejando por la puerta de atrás el club. Son los casos de Tena, Bardají, Tanis Marcellán... metas que despuntaban en categorías inferiores, pero con los que no se siguió un plan para alcanzar el primer equipo. Años en blanco o cesiones con muchos minutos que luego no tenían continuidad con su formación. Y así han ido pasando porteros formados en Zubieta sin que ninguno haya logrado asentarse en el primer equipo. El último fue Eñaut Zubikarai, pero nunca llegó a tener oportunidades reales, y acabó marchándose para despuntar en la liga australiana.

Hay que remontarse a los tiempos de Asier Riesgo para recordar un portero forma en Zubieta que lograra hacerse un hueco en Primera. Le quitó el puesto, incluso, a Claudio Bravo; aunque más tarde el chileno acabara imponiéndose en su competencia. El debarra pudo volver a la Real antes de fichar por el Eibar; pero presiones externas echaron para atrás de forma incomprensible y extraña su regreso al club donostiarra. Con Riesgo hoy la portería tendría más estabilidad y de verdad se podría ganar tiempo a la hora de formar a porteros de la base. Otra decisión que pone en tela de juicio la gestión de la portería en la Real.

0 Comentarios

Normas Mostrar