CAFÉ, COPA Y FÚTBOL | LEO MARGETS

"En el póker hay que ser impredecibles, como Messi”

Leo Margets está considerada una de las mejores jugadoras de póker actuales. Fue campeona del mundo en 2009 en las World Series de Las Vegas. Para ella el póker es un juego muy serio cuyas técnicas aplica a la vida y a los negocios.

0

Un legendario entrenador inglés dijo que el fútbol no sólo era una cuestión de vida o muerte sino algo mucho más importante, ¿ocurre lo mismo con el póker?

Yo veo el póker como un pequeño microcosmos de la vida, algo muy serio, vida, muerte y más.

¿Qué tres principales condiciones debe reunir un gran jugador de póker?

Debe ser impredecible, flexible y saber estar emocionalmente muerto.

¿Para mostrar cara de póker hay que ser buen actor?

Ser buen actor ayuda, pero la vida también te puede entrenar si necesidad de ir a clases de interpretación. Ese control de las emociones se entrena. Cara de póker es ser capaz de mantener la misma cara que tenías antes de aparecer ese elemento que puede dar un vuelco a todo.

¿Quiénes juegan mejor al póker los hombres o las mujeres?

Es absurdo hacer distinción de sexos con el póker, depende de cada uno, pero tanto el hombre como la mujer tienen la misma capacidad. Quizá el asunto del control de las emociones a las mujeres se nos da algo mejor.

Michael Laudrup miraba hacia un lado mientras ponía la pelota en el sitio contrario, ¿eso es un farol?

Podría serlo, se trata de dar pistas equívocas con el lenguaje no verbal, forzándolas para que el rival interprete mal tus intenciones. Eso es un farol, y en el lenguaje purista del póker, un contratel.

Cuando un equipo de fútbol cobra ventaja en el marcador tiende a replegarse y a conservar el resultado favorable midiendo los riesgos, ¿es buena o mala estrategia?

Es pésima estrategia. Eso nos pasa en el póker, en el fútbol y en la vida en general. Cuando las cosas van bien, en vez de utilizar esa ventaja que tenemos para tomar riesgos calculados que a la larga nos van a beneficiar, hacemos todo lo contrario, nos acobardamos y decidimos evitar riesgos a toda costa y jugar sobre seguro. Toda la vida nos han educado en la máxima de que lo mejor es lo aparentemente seguro y esa aversión al riesgo nos hace tomar muy malas decisiones.

En el fútbol suele ensalzarse el corazón, el coraje y la pasión más que la lógica, ¿a usted qué le parece?

A mí me parece que si siguiera esa receta yo estaría debajo de un puente, en mi profesión en concreto. Hay que tener pasión para dedicar tiempo a estudiar y a prepararse bien, como es mi caso, pero una vez te sientas a la mesa de juego la pasión se convierte en un enemigo más.

¿Sería bueno que un jugador de póker profesional diera una charla en el vestuario a los futbolistas antes de un partido?

Creo que sí. Digamos que se trataría de convencer a los futbolistas de que se colocaran el balón lo mejor posible para que cuando llegue una situación favorable puedas chutar a gol con garantías. El póker puede aportar mucho al fútbol y el fútbol al póker, también. Hay que ser impredecibles, como Messi, por ejemplo, y algo muy importante, saber estar emocionalmente muerto, manejar las emociones como es debido.

¿Cuando gana una buena mano de póker no le dan ganas de gritar ¡gooool! y dar saltos?

He ganado varias veces botes gordos y lo que he intentado es no excitarme. Yo sólo lo celebro cuando gano al final, cuando me impongo en un torneo en la última mano. Tan malo es venirte abajo por perder una mano que la euforia descontrolada por ganarla. Hay que centrarse en que la decisión que has tomado sea la correcta.

¿Existe el perfil de jugador de póker hooligan?

Bueno, lo que ocurre es que son los que más sobresalen, los más mediáticos porque llaman la atención. Pero pocos buenos jugadores verás montando líos y alboroto en una mesa y perdiendo el control. Luego también algunos se pueden marcar un farol dando a entender que están muy excitados y destemplados cuando lo tienen todo bajo control, esos son peligrosos.

Un equipo pequeño de fútbol puede ganar a uno grande ¿pero una mala mano de póker se puede imponer a una mano muy buena?

Desde luego, al final lo que importa es cómo juegues esa mala mano y saberte beneficiar del resto de elementos que existen en la partida para enfrentarte a una mano mejor, ahí es donde reside y entra en juego la habilidad del gran jugador.

¿Un buen jugador de póker es listo por naturaleza?

Lo importante es saber pensar bien, usar el pensamiento crítico y lógico. Si es así, un buen jugador de póker tendrá ventaja en todo lo que haga en la vida. En el póker se reúnen varios tipos de inteligencia, la lógica, la emocional, la estadística… Así que un buen jugador de póker tonto no va a ser.

¿Podemos concluir que el póker no es un juego de azar?

Por supuesto, no lo es. Por simple azar o buena racha, uno puede ganar una o tres partidas, pero si estuviera jugando una semana seguida acabaría perdiendo. El azar a la larga no es sostenible, la habilidad sí, es lo que logra que un jugador gane a más largo plazo.

¿Cree que el póker debería ser considerado un deporte mental como sucede, por ejemplo, con el ajedrez?

Sí, eso ayudaría a que la figura del jugador profesional tuviera una cobertura legal distinta y, también, para derribar ciertos tabúes, que, aunque cada vez son menos, todavía perduran.

¿Por qué en España tributa tanto el juego?

Después de jugar por todo el mundo he llegado a la conclusión de que aquí, en España, quien ha legislado sobre el juego, y en concreto sobre el póker, no tiene ni idea. La actual legislación es absurda porque prefiere recaudar muchísimo de nada a recaudar un poco de mucho. Antes de la regulación un montón de jugadores de todo el mundo venían a vivir a España por todo lo que implica de bueno residir en este país. Luego llegó la ley y dio al traste con todo esto. Eso no significa que los jugadores de póker no quieran pagar impuestos, lo que reclaman es que haya una regulación razonable, que se puedan desgravar gastos como cualquier trabajador autónomo. Espero que cambien de actitud e imiten a países como el Reino Unido donde la legislación del juego es más sensata.

El manejo del riesgo en el juego es fundamental, ¿pero dónde se encuentra el equilibrio entre el riesgo y la templanza?

Un ser humano no suele tener desarrolladas a la par estas dos habilidades, lo que hay que procurar es desarrollar y hacerse fuerte en la cualidad más débil, pero todo se entrena. Al final es llegar a comprender cómo funcionamos. Genéticamente estamos diseñados para que las pérdidas pesen más que las ganancias y tendamos más a evitar riesgos que a tener recompensas. Hay que entender el sentido del valor esperado y que una decisión puede ser buena o mala independientemente del resultado concreto. Si fracasamos con una decisión buena no hay que venirse abajo, todo lo contrario, hay que entender que, a la larga, ese es el buen camino, la toma de buenas decisiones.

En el póker el ejercicio de cálculo pesa mucho, ¿no es agotador ser tan calculador en el juego y en la vida?

Bueno, yo me transformo cuando me siento a una mesa de póker y hay experiencias del póker que suelo aplicar a la vida. Y no se trata de estar todo el rato calculando, lo suyo es analizar si el riesgo merece la pena y actuar en consecuencia.

¿Un jugador de póker profesional debe estar continuamente estudiando y entrenándose?

Sí, hay que estar en plena forma mental y física, lo mismo que ocurre con los atletas, no te puedes abandonar y dormirte en los laureles. El póker está vivo y evoluciona constantemente.

¿Dónde quedaron esas partidas de póker que hemos visto en las películas de género con ese velo de humo de tabaco y vaso de whisky en la mesa?

Pues en las películas, a mí como jugadora siempre me han parecido ciencia ficción, eso no existe en la realidad. Los torneos parecen más un aula universitaria que otra cosa.

¿Realmente sirven las tácticas del póker para aplicarlas a la vida y los negocios?

Sí, la gente se interesa mucho y le parece muy interesante aplicar la estrategia del póker a su manera de llevar los negocios y la vida en general.

¿Conoces a un buen jugador de póker que haya fracasado en su vida?

Pues, a ver, hay jugadores de póker que son muy buenos técnicamente pero flaquean en las emociones o en la disciplina o la manera de gestionar la banca. Estos tipos suelen irse al garete. Conozco a buenos jugadores que, luego, han fallado en los puntos clave y no les ha ido nada bien.

¿Cómo es su vida de jugadora profesional de póker?

El póker se está convirtiendo en una actividad más dura cada vez. Por ejemplo, ganar hace 7 años era infinitamente más fácil de lo que es hoy, requiere una dedicación muy especial. Ahora me estoy dedicando más a estudiar pero, por lo general, suelo jugar un par de torneos en vivo al mes.

¿Ha llegado a sentir algún tipo de rechazo en el mundo del póker por ser mujer?

Yo nunca he sentido ningún rechazo. El póker profesional es muy duro y el 90 por ciento de los que juegan suelen ser gente lista e inteligente. Saben que hay que adaptarse al rival. Yo nunca me he sentido incómoda por jugar entre hombres porque tenía claro que competía en igualdad de condiciones. Es verdad que las mujeres llamamos más la atención pero en mi caso me ha beneficiado porque he conseguido patrocinios que si hubiera sido hombre no habría tenido acceso a ellos. Mira, existen torneos sólo para chicas y eso me parece superabsurdo.

¿Cuál es la meca del póker?

El gran sitio del póker es Las Vegas. Un sitio único, con buenos torneos, buenos premios y una ciudad fantástica. Nada es comparable al campeonato del mundo de Las Vegas.