EL BALÓN DE HOJALATA

'Tren' Valencia: el colombiano al que Gil quiso "cortar el cuello"

'Tren' Valencia: el colombiano al que Gil quiso "cortar el cuello"

El delantero cafetero llegó al Atlético de Madrid en la temporada 94-95 procedente del Bayern de Múnich como fichaje estrella pero fue un fracaso absoluto.
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Adolfo José Valencia, apodado el ‘Tren’ gracias a su poderío físico, fue uno de los peores fichajes del Atlético en los últimos 25 años, y eso es mucho decir. Debutó en las filas del Independiente Santa Fe colombiano con 20 años, llegando a ser un jugador importante en la mítica selección colombiana de Higuita, Valderrama, Asprilla, Freddy Rincón y compañía. Su potencia y acierto de cara a gol despertó el interés de varios clubes europeos y en 1993 el Bayern de Múnich se hizo con sus servicios desembolsando 400 millones de las antiguas pesetas.

En Alemania no le fue nada mal. Anotó 15 tantos en 34 partidos sumando encuentros de Bundesliga, Copa y Copa de la UEFA en el año que estuvo en tierras germanas. Ese verano se jugó el Mundial de Estados Unidos donde, pese a que Colombia decepcionó cayendo en primera ronda, Valencia marcó dos goles en tres partidos, lo que convenció al Atlético de Madrid para abordar su fichaje.

El club rojiblanco pagó 500 millones de pesetas (3 millones de euros) para hacerse con uno de los mejores delanteros del continente americano… pero su rendimiento nunca fue el esperado. El colombiano apenas anotó 6 goles en 24 partidos con el club colchonero pero si por algo es recordado en su estancia en el Calderón fue por las perlas que le ‘dedicó’ el por entonces presidente del Atlético, Jesús Gil.

Tras un encuentro frente al Logroñés (colista de esa Liga) en el que su sequía goleadora su puso en evidencia al fallar ocasiones de todos los colores, el mandamás rojiblanco no dudó en criticar duramente al que había sido su fichaje estrella ese mismo verano: “Al negro le corto el cuello. Me cago en la puta madre que parió al negro. Ya estoy harto de aguantar. Cuando no veo actitud me cargo a mi padre”, le dedicó Gil. Sus días en el Atlético estaban contados y ese mismo verano hizo las maletas tras ser traspasado al Independiente de Avellaneda argentino.

El propio Tren Valencia hablaría años después en una entrevista para AS sobre el asunto: “Creo que el gordo (refiriéndose a Jesús Gil) se calentaba mucho cuando tenía un micrófono en la boca, pero él quería lo mejor para el Atleti. Nosotros cuando veíamos al Gil bravo, nos escondíamos de él. Era un cachondeo verle todo enojado”.

Tras su poco afortunado paso por el fútbol español y estar otra temporada más en Argentina, el colombiano probó suerte en el Reggina italiano, el América de Cali y el Independiente Medellín colombianos, PAOK griego antes de marcharse a la MLS, donde jugaría en las filas del MetroStars, en donde permaneció dos campañas.

En 2002 se produjo su regreso al Independiente Santa Fe (jugó allí otros nueve meses) antes de recalar en la liga venezolana. El Maracaibo fue su penúltima experiencia ya que llegó a fichar por el Lucheng chino, donde colgó las botas en el año 2004 a los 36 años.