Impotencia en Soria tras el arbitraje ante el UCAM
"Creemos que no fue penalti y por lo tanto no amarilla a Munir ni la roja a Mateu es merecedora", dijo el consejero delengado Víctor Martín.

En Soria todavía duele el arbitraje que sufrió el Numancia con Eiriz Mata aunque si bien los puntos no pueden volver, el club anunció que recurrirán las tarjetas que vieron Munir y Marc Mateu, amarilla y roja respectivamente. Para el consejero delegado del Numancia, Víctor Martín Ortega, el colegiado estuvo bastante desafortunado en sus decisiones sobre todo en la segunda parte “el arbitraje creemos que no fue acertado, al menos en algunas decisiones tomadas por el colegiado en el segundo tiempo, y esas son las que recurriremos, creemos que no fue penalti y por lo tanto no amarilla a Munir ni la roja a Mateu es merecedora” dijo Martín Ortega quien quiso dejar un mensaje a quién corresponda “somos respetuosos de la legislación vigente y los comités pero ese mismo respeto y aceptar las normas, nos da autoridad para que, cuando creemos que han sido quebradas, presentar los recursos”.
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La derrota será difícil de olvidar y es que aun cayendo en puestos de descenso y todavía sin ganar lejos de Los Pajaritos, el Numancia estaba por delante en el marcador frente al UCAM de Murcia por ello para Víctor la sensación es “de impotencia es por recurrir unas tarjetas pero no los puntos que se han ido, lo de los puntos es irreparable pero intentaremos vía recurso otros daños y que no sean mayores”.
Cuando concluyó el partido Julio Álvarez indicó en zona mixta que era la primera vez tras 600 partidos disputados que no se despedía dando la mano al colegiado “lo de Julio Álvarez es paradigmático, si yo que estoy en la grada observo tres errores determinantes esto es, que cambiaron el signo del partido, el que está abajo que está a doscientas pulsaciones…pues me pongo en su lugar y ojo, las declaraciones postpartido fueron medidas” dijo el consejero delegado quien concluyó definiendo la expulsión de Mateu como “escándalo” ya que el colegio refleja que el interior quiere golpear al asistente estando a “ocho metros” como cita él mismo en el acta del partido.




