REAL SOCIEDAD - BARCELONA

Anoeta, pesadilla culé: seis campañas sin vencer allí

El Barcelona no puede fallar mañana; LaLiga se le puede ir. Tras perder allí en 2015, Luis Enrique estuvo a punto de ser destituido.

Messi, Piqué, Rakitic y Alves, los principales suplentes la pasada temporada en el Real Sociedad-Barcelona en Anoeta.
JUAN FLOR DIARIO AS

Real Sociedad-Barcelona en directo

Anoeta se ha convertido en un campo maldito para el Barcelona. Desde el 5 de mayo de 2007 no sabe lo que es ganar en ese estadio (ni en LaLiga ni en Copa) y las derrotas vinieron acompañadas de situaciones que pusieron al equipo (y a momentos la institución) al límite. El estadio donostiarra ha visto cómo Pep Guardiola, Tito Vilanova, Tata Martino y Luis Enrique salían escaldados de esa plaza, aunque los resultados, a final de temporada, acostumbraron a finalizar con el campeonato de Liga en las vitrinas del Camp Nou (a excepción del año de la temporada 2011-12 con Guardiola y la 2013-14 con el entrenador argentino).

En total, desde esa fecha, el Barcelona ha disputado siete partidos como visitante en el estadio donostiarra (seis de LaLiga y uno de Copa). De todas ellas hubo dos que agitaron el entorno de manera especial; las dos últimas. En el primer partido del año 2015 (día 4 de enero), Luis Enrique decidió dejar en el banquillo a Alves, Piqué, Rakitic, Neymar y Messi (al día siguiente el argentino no se presentó a un entrenamiento ante niños). La tormenta fue violenta, hasta el punto de que se especuló con el despido del entrenador. Con el paso de los partidos despertó el Tridente y con el paso de las jornadas se acabó celebrando el triplete.

La pasada temporada, un vía crucis puso en peligro la temporada del Barça. Antes del parón de LaLiga de marzo, Luis Enrique y los suyos empataron a dos (iban venciendo 0-2) en Villarreal. Tras los partidos de la Selección, el Madrid ganó el Clásico (1-2) y tras la derrota en Anoeta (1-0) se deslizaron de nuevo críticas internas por la alineación presentada por Luis Enrique en la media. Luego el Valencia agravaría más una crisis que casi acaba en tragedia para los azulgrana.

Evidentemente, algún día la racha deberá cortarse y los culés esperan que sea mañana mismo. Con la desventaja de cuatro puntos que tienen respecto a los blancos, el margen es mínimo (el Madrid juega ante el Sporting en el Bernabéu) y el Clásico asoma la semana que viene. El equipo de Luis Enrique cree en sus opciones y espera no fallar otra vez en San Sebastián.