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Arbilla, 365 días después

Este sábado, coincidiendo con el Espanyol-Eibar, se cumplen 365 días desde el último partido oficial que Arbilla jugó como perico. Así ha transcurrido su último año.

Arbilla, 365 días después
RCD Espanyol

Espanyol-Eibar en directo

Cuando Espanyol y Eibar se enfrenten este sábado en Cornellà-El Prat, se cumplirá una efeméride desde el último partido que Anaitz Arbilla disputó como futbolista perico. Fue el 23 de octubre de 2015, y como quiera que éste es un año bisiesto, habrán transcurrido exactamente 365 días desde aquel RayoVallecano-Espanyol en el que, sin pretenderlo, el navarro se despedía de la camiseta blanquiazul, para redondear el destino, en el campo de su anterior equipo.

Muchas cosas han sucedido desde entonces, hasta el punto de que Arbilla ahora es jugador armero pero, aun así, se prevé complicada su participación en el encuentro del sábado. Hasta la fecha sólo ha jugado 81 minutos oficiales con el Eibar (también jugó ante el Leganés, en un amistoso durante el pasado parón liguero), todos ellos el 20 de septiembre en La Rosaleda ante el Málaga (2-1). Ni siquiera ese día, que sí comenzó de titular, lo pudo acabar sobre el césped, ya que le sustituyó Ander Capa. El canterano le está arrebatando todas las opciones, convirtiéndose en indiscutible en el lateral derecho para José Luis Mendilibar. De hecho, el técnico sólo ha convocado al navarro en tres jornadas, siendo descartado en el resto. Sin ir más lejos, el pasado lunes ante Osasuna entró en la lista de 23 citados pero cayó del filtro final de los 18 elegidos. 

La reintroducción de Arbilla en los terrenos de juego no está resultando nada sencilla. Como tampoco lo fue el calvario por el que pasó hasta empezar a recuperarse de su dolencia, una tendinopatía en el tendón de Aquiles de la pierna derecha, de la que finalmente optó por ser operado, el pasado mes de abril, en Londres. Y, cuando ya tenía el alta médica, se entrenaba con el grupo e incluso había tenido algunos minutos en las giras veraniegas del Espanyol, llegó su venta al Eibar a razón de un millón de euros, que además dejaba a la plantilla perica con Javi López como único inquilino del lateral diestro. Para colmo de mala suerte, el pasado 7 de septiembre vivió un fuerte susto, al colisionar con otro coche a la salida del entrenamiento del conjunto armero.

Así las cosas, Arbilla pasó de indiscutible con Sergio González, cuyo aterrizaje fue simultáneo, a inédito con Constantin Galca, quien no pudo contar con él por su lesión, y a no contar para Quique Sánchez Flores. Y ahora está en proceso de convencer a Mendilibar, aunque tal vez no llegue a tiempo para retornar a Cornellà-El Prat este sábado tras su abrupta salida el pasado 29 de agosto.