GRUPO C | CELTIC - MÖNCHENGLADBACH

Dembelé y Celtic Park contra un Gladbach obligado a sumar

El Celtic se aferra a su fortín y a su delantero, 15 goles en 17 partidos; los alemanes llegan con cero puntos y mermado por las bajas: Christensen, Raffael y Hazard, entre otros.

BEIN SPORTS

Borussia Dortmund vs Borussia Mönchengladbach

El Celtic se siente fuerte para el reto de esta noche. Sabe que no es favorito ante el Moenchengladbach, pero el factor Celtic Park dispara las esperanzas del campeón escocés. Allí lleva 21 partidos seguidos sin perder y allí hace bien poco hizo sudar al Manchester City para arañar un punto. "Sabemos que estamos en el grupo más difícil", decía ayer Rodgers, que no se daba por vencido: "Estamos preparados. Nos dolió no ganar al City, pero ese rendimiento fue bueno". Esta noche está en juego medio billete para la Europa League, dando por inalcanzables a los dos titanes del grupo, el Barça y el citado City.

El Gladbach aún no ha puntuado, pero es consciente de que su guerra, tras asustar al Barça, empieza ahora. El reto es sacar los seis puntos en este doble duelo ante el Celtic y que el City salga muy dañado del suyo con el Barcelona. No obstante, las lesiones han dejado muy mermado al equipo alemán. Schubert ha tenido complicado completar la convocatoria y ha dejado en Alemania a Christensen, Raffael, Hazard, Drmic, Johnson, Schulz y Doucouré por diversas molestias. El técnico ha reclutado a tres canteranos para cerrar una lista de 20. "El ambiente será fantástico. Celtic Park es el mejor estadio para jugar fuera de casa en Champions para jugadores, club y aficionados", dijo Wendt, uno de los once titulares en ese 3-4-3 que se espera por parte del Gladbach.

En el Celtic todo parece más claro. La gran esperanza es Dembelé. El joven delantero, 20 años, ha marcado 15 goles en 17 partidos y amenaza seriamente a la zaga alemana. La única duda es si jugará Lustig, con molestias en la rodilla, o le suplirá Gamboa. "El último ha sido el mejor entrenamiento desde que estoy aquí. Eso sólo puede ser bueno", decía ayer un optimista Rodgers. Es el partido del año para el Celtic, ante su gente y ante el rival con quien se jugará seguir en Europa más allá de Navidades.