VALENCIA - ATLÉTICO DE MADRID

Voro: técnico a las duras, delegado a las maduras

Ayestarán fue el cuarto técnico al que sustituyó tras Koeman, Pellegrino y Nuno. Su nómina sigue siendo la misma. Ahora llega Prandelli.

Voro: técnico a las duras, delegado a las maduras
David González

Valencia - Atlético

En los bares de L’Alcudia apenas se habla de otra cosa. “Voro lo ha vuelto a hacer, es un fenómeno, y es de aquí, mi vecino”, comenta con orgullo un jubilado a la hora del café. Tiene aroma romántico que en un Valencia globalizado, en el que las decisiones se toman en Singapur (como el fichaje de Prandelli), cuando al club le vienen mal dadas el ‘Salvador’ (así se llama) naciera y habite a 37 kilómetros de Mestalla. Entre naranjos.

AS recorre con Voro las calles de L’Alcudia. Entre ellas la de Los Reyes Católicos. En su número 14 creció Voro, en el 19, Andrés Palop. Durante el paseo, el hoy entrenador del Valencia -a partir del lunes de nuevo su delegado- comenta que “yo no tengo ningún manual, solo doy respuestas a los chicos”, como restando importancia a sus registros: 8 victorias en sus 10 partidos en el banquillo. Solo una derrota. En el Camp Nou en 2008: “A Barcelona no teníamos que haber ido... la verdad es que estuvo igualado, nos hicieron tres goles en la primera parte y tres en la segunda”, apostilla con su habitual humor.

Voro es un hombre de club en una entidad huérfana de ellos. Acudió con 7 años por primera vez a Mestalla con su tío y su primo. Lo hizo con una camiseta a la que su madre le había cosido el escudo che. Juan Ramón y Guillot le ficharon para el Juvenil tras un partido en el que él anotó los dos goles de L’Alcudia contra el Valencia Amateur. Sufrió en su primer año de profesional el descenso (1986) y disfrutó del ascenso al año siguiente. Militó ocho temporadas. 288 partidos. Fue entrenador del filial. En 2006, cuando iba a fichar por el Denia, Javier Subirats le llamó para su secretaría técnica (“al Valencia no se le puede decir que no”) y diez días después le ofreció ser delegado (“uno está para lo que necesita el club”).

En 2008 Rafael Salom le encomendó salvar al Valencia. “Adelgacé, veía que nos íbamos a Segunda”. Aceptó el cargo con la condición de que volvería a ser el delegado. “¿Mi primera decisión? Recuperar a los apartados (Cañizares, Angulo y Albelda)”. Ayestarán fue el cuarto técnico al que sustituyó tras Koeman, Pellegrino y Nuno. Su nómina sigue siendo la misma. Ahora llega Prandelli. “Ojalá nunca más me necesiten para esto”, confiesa.