• 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
Real Madrid

5' Cristiano

39' Danilo

45' Sergio Ramos

55' Pepe

61' Modric

62' Sale Modric entra Marco Asensio

68' Danilo

65' Sale Cristiano entra Benzema

71' Casilla

73' Sale Bale entra Lucas Vázquez

Osasuna

16' Miguel Flaño

31' Unai García

52' Sale Kenan Kodro entra Jaime

63' Oriol Riera

60' Sale Rivière entra Oriol Riera

74' Bonnín

70' Sale Miguel entra Roberto Torres

77' David García

78' Bonnín

REAL MADRID 5 - OSASUNA 2

Goleada y liderato del Madrid

En un partido sin mucha gracia enterró a Osasuna con su contundencia. Marcaron Cristiano, Modric y tres defensas: Danilo, Ramos y Pepe.
Osasuna-Barcelona B

LALIGA

Con el incontestable argumento de los goles el Madrid se abrió paso ante un Osasuna con más entusiasmo que defensa y que salió de luto del Bernabéu. El partido le confirmó al equipo de Zidane que la artillería está lista y que Kroos y Modric van a toda máquina, pero le advirtió que debe vigilarse la tensión para cuando aparezca el toro en puntas. Sin embargo, tras el batacazo del Barça, contempla la Liga desde el liderato.

Cinco minutos de Liga necesitó Cristiano Ronaldo para entrar en contacto con el gol, interruptor que aprieta con solemne facilidad. Fue un remate sencillo, a puerta vacía, de estar ahí, producto de una maniobra imprudente de la zaga de Osasuna en el achique que permitió a Danilo pasar todas las barreras con un envío a Bale. Cristiano sólo hubo de echar al buzón el envío del galés. El portugués, aún en mínimos, es una tormenta solar capaz de provocar el apagón en el rival.

El gol de Cristiano a los 5 minutos

Incluso cuando su equipo anda perezoso, se acuna en la ventaja y pierde el golpe de pedal. Le ocurrió ante Osasuna, que vivió peores partidos en los juzgados y ante la Agencia Tributaria que el del Bernabéu, escenario en el que se sostuvo en pie durante media hora. En un cabezazo al palo de Unai García que pudo suponer el empate puso punto final a su obra, un dominio sin remate, tontorrón, poco amenazador y dejando a sus espaldas demasiado espacio para el Madrid, que sigue siendo galgo corredor.

Modric se asustó en un gesto forzado a los dos minutos y tardó en alcanzar su mejor versión. A falta de guión, el Madrid improvisó sin demasiado lucimiento: algún arranque de Kovacic, que va para cuarto hombre del centro del campo; largas carreras de Bale; apariciones puntuales de Cristiano; sudor sin premio de Morata; impecable dirección de Kroos. Fue la inercia y no el convencimiento lo que llevó a Nauzet, pero la productividad de su ataque no admite discusión. Ahí, a la hora de la siesta, sin entusiasmar al personal, metió dos goles en los cinco últimos minutos del primer tiempo que hicieron las funciones de quitamiedos. Se los apuntaron dos defensas: Danilo, que progresa adecuadamente, sobre todo en campo ajeno, y Sergio Ramos, cabeceador de guardia. Con pegada y sin gracia el Madrid había cerrado el partido en el intermedio.

Otro golazo de cabeza de Ramos

Lo que llegó después fue un calvario para Osasuna, encogido en su inferioridad y a merced de un Madrid en su salsa, con un descomunal Modric ya al volante. Pepe se sumó al congreso del defensa goleador gracias a un Nauzet al que se le acartonaron las manos. También marcó Modric antes de ser reemplazado, se desató Bale, completó Cristiano su rodaje, se consolaron Oriol Riera y David García, se probó Benzema y se apuntó dos remates al palo, Borbalán le quitó un gol a Oier por incontinencia al pitar un penalti previo que le paró Casilla a Roberto Torres. Una sucesión meteórica de hechos intrascendentes. Porque cuando comenzó la acción ya no había partido.

El show de Modric