• 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
Irlanda

42' McCarthy

47' Hoolahan

63' Sale Walters entra McClean

76' Whelan

77' Sale Hoolahan entra Keane

84' Sale McCarthy entra McGeady

Suecia

44' Sale Lustig entra Erik Johansson

58' Sale Marcus Berg entra Guidetti

60'

70' Clark (p.p.)

85' Sale Oscar Lewicki entra Ekdal

GRUPO E | IRLANDA 1 - SUECIA 1

Irlanda lo hizo casi todo

Hoolahan adelantó a los irlandeses en el 48' y un autogol de Clarke (72'), tras centro de Ibrahimovic, definió el empate en el Stade de France.

Irlanda lo hizo casi todo
GEORGI LICOVSKI EFE

París no fue una fiesta como escribió Hemingway. De fútbol al menos no lo fue. En el Stade de France no hubo lugar a la leyenda. Ni Zlatan se convirtió en el primer futbolista de la historia en hacer gol en cuatro Eurocopas ni Keane, que jugó los últimos12’, cazó a Müller como cuarto máximo goleador de selecciones. Ni tan siquiera Irlanda logró vencer y romper así el maleficio que le acompaña en el torneo desde que hace 28 años debutara con victoria contra Inglaterra. 

Irlanda se quedó con la miel en los labios por un autogol del central Clark tras centro de Ibrahimovic, que significó el empate a uno con el que acabó el partido, y también por las decisiones que tomó Martin O’Neill desde el banquillo, cuyos cambios estropearon lo bueno que tenían los suyos (el criterio de Hoolahan) y no mermaron lo poco bueno que tenían los suecos (los centros de Olsson). 

A los puntos quizás hubiera ganado Irlanda. Desde luego los de O’Neill de salida sabían a lo que jugaban, algo que los de Hamrén quizás a estas horas sigan preguntándose sobre sí mismos. Orden en defensa para atar en corto a Zlatan e idas y venidas de Coleman, Brady en los laterales y la inspiración de Hendrick y Hoolahan para inquietar al meta Randolph. Y lo hicieron con al menos tres disparos a media distancia. Precisamente tras un centro de Coleman, Hoolahan adelantó a los de O’Neill. 

Suecia despertó al verse por detrás en el marcador. Y a base de arreones, centros de Olsoon y con la salida de Guidetti fue atrincherando a Irlanda. Pero sin más orden ni criterio que buscar cómo y dónde fuera a Zlatan, quien al menos con un centro provocó el autogol de Clarck y ese gol evitó la derrota de Suecia. Un empate que tiene pinta de no servir a ninguno, porque está claro que en el fútbol dos y dos no siempre son cuatro, pero por lo ofrecido por Irlanda y Suecia, cuesta creer que alguna pueda meterle mano a Bélgica o Italia.