GRUPO D | REP. CHECA | ANTONIN PANENKA

“En mi carrera tiré 30 penaltis a mi manera y sólo fallé uno”

Panenka dio el título en la Euro de 1976 a Checoslovaquia con un penalti suave y picado por el centro: ‘penalti a lo Panenka’.

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—¿Se considera un inventor del fútbol por su famoso penalti?

—Me gustaba ser creativo y tenía un estilo que trataba de innovar. Pasaba horas dándole vueltas a cómo poder inventar jugadas y acciones del juego. No sólo por el penalti, aunque aquello me hiciera famoso. Para mí el fútbol era algo muy bonito. Había que cuidarlo de la mejor manera posible. Estoy orgulloso de haber jugado de forma tan innovadora.

—¿Cuántas veces practicó antes de ejecutarlo?

—Mi primera idea surgió en la primavera de 1974, dos años antes del penalti en la final de la Eurocopa en Belgrado. Lo entrené cada día desde entonces. Primero en los entrenamientos; después en partidos amistosos. Lo probé también en la liga checoslovaca.

—¿Y tenía éxito?

—Claro. Durante mi carrera tiré 30 penaltis así y sólo fallé uno. El disparo era eficiente y exitoso.

—Pero hacerlo en la final de una Eurocopa y en la tanda de penaltis entrañaba un riesgo evidente. ¿La noche anterior ya tenía claro que lo ejecutaría de este modo?

—No sólo en la noche anterior o en las horas previas. Desde dos meses antes sabía que lo lanzaría así de surgir la posibilidad. Estaba seguro de que lo marcaría y tenía claro que iba a llegar ese momento. ¡Lo que no tenía previsto es que fuera en la final!

—¿Es una falta de respeto hacia el rival marcar a lo Panenka?

—Yo no veo ninguna falta de respeto. Cuando la gente se tira años hablando de un tipo de lanzamiento es que es bueno para el fútbol. Simplemente hay que seguir un reglamento y si ese reglamento permite ese lanzamiento, no hay más debate. ¿Por qué no tirarlo así?

—¿Vio el penalti de este año al estilo Cruyff entre Messi y Suárez, en el que el primero en vez de disparar le pasa el balón al segundo? ¿Qué le pareció?

—Ese penalti también lo pensé yo cuando jugaba en categorías inferiores del Bohemians. Fue antes del de Cruyff. Luego lo vi un par de veces en la liga checa, incluso una vez nos lo hicieron en contra en un partido en Brno. Es una buena idea. Siempre que un penalti entra, está bien tirado.

—Aquel suyo que pasó a la historia fue ante el mejor portero del mundo entonces, el alemán Sepp Maier. ¿Qué le ha dicho posteriormente cuando se han visto?

—No hemos hablado casi. Me favoreció que yo por aquella época aún no era muy conocido y que Maier no tenía noticias desde Checoslovaquia de mi tipo de lanzamiento. No coincidimos aquella noche después del partido y por lo tanto no pudimos comentarlo. El problema posterior es que se escribieron muchos artículos diciendo que yo había ridiculizado con ese penalti al mejor portero del mundo, a Maier. Y yo no quise ridiculizar a nadie.

—Tras ver su disparo hubo gente ilustre como Pelé que le tildó de genio y también de loco.

—No me considero un loco ni tampoco un genio (risas). Siempre digo que soy como el soldado Švejk, ese personaje de la literatura checa que durante la Primera Guerra Mundial caricaturizaba y cuestionaba cualquier orden por parte de sus superiores. Jugaba de manera subversiva.

—¿Fueron ustedes la mejor selección checoslovaca de la historia?

—No sé si la mejor, pero sí una de las mejores. Teníamos un gran equipo y todo salió bien. Nuestro estilo era muy reconocible, con una defensa fuerte y un ataque creativo.

—Había tres checos y ocho eslovacos en el once, aunque los mejores –Nehoda, Viktor y usted– eran los checos. ¿Cómo era la convivencia?

—En aquella Eurocopa no hubo excesivas diferencias. Para ello fue clave el papel del capitán, Anton Ondrus. Es cierto que cuando empecé a jugar en la selección sí noté distanciamientos entre checos y eslovacos. Hasta nos sentábamos a comer en mesas separadas.

—¿Es verdad que tuvo un problema en el corazón que amenazó su carrera?

—No, hay otra historia por detrás. El servicio militar en Checoslovaquia era obligatorio y para que los futbolistas lo cumplieran debían jugar en el Dukla Praga, el equipo de la armada. Nos hacían revisiones médicas antes y en una de ellas el doctor reflejó que tenía un problema en el corazón. Pero no fue así. Simplemente conseguí que lo dijera para no hacer el servicio militar. Luego ya se vio que tuve una carrera futbolística normal y sin ningún problema.

—¿Cuáles son los mejores jugadores que usted haya visto?

—Es muy difícil comparar a unos con otros, sobre todo si pertenecen a épocas diferentes. Pelé, Beckenbauer, Messi… No se pueden comparar. Cada generación tiene a su referente.

—¿Qué siente cuando ve a alguien lanzar un penalti como usted?

—Me siento muy feliz por ver que utilizan mi idea. Además suelen ser los mejores jugadores del mundo los que lo intentan. No creo que sea un lanzamiento difícil, pero requiere practicarlo. Es complicado que un jugador lo marque sin entrenamiento previo.

—¿A qué jugadores españoles ve capacitados para tirar un penalti a lo Panenka?

Ya he visto a Sergio Ramos tirarlo…

—¿Y lo tiró bien?

—¡Pues no fue el más bonito (risas)! Pero entró, que es lo importante.

—¿Su estilo era como el actual de Iniesta o Silva?

—Siento que tenemos algo en común, sí. Son jugadores especiales, de gran categoría. Yo tuve un gran maestro en Josef Masopust. Era un jugador legendario y me habló mucho de cómo y de qué manera jugar. Me recuerda a estos jugadores que ahora me menciona usted. Mi única pena es no haber podido coincidir en el tiempo con esta generación española y haber podido jugar contra ella.

—¿Cómo ve el encuentro entre su país y España?

—Muy intenso. No me he podido resistir y voy a acudir al estadio a verlo. Por supuesto España es el gran favorito. Lo normal para nosotros, los checos, es que perdamos el partido, pero, quién sabe, lo mismo podemos sacar un buen resultado.

—¿Qué jugadores de España le gustan?

—El más famoso para mí es Sergio Ramos, también Iniesta. Son jugadores que nosotros conocemos muy bien porque les vemos destacar en sus clubes en competiciones europeas.

—¿Para la República Checa es especial jugar ante España en esta Eurocopa?

—Claro, España ha ganado títulos internacionales recientemente. Para nuestros jugadores y para nuestros aficionados debe ser una fiesta jugar contra España. Tenemos muchas cosas que aprender de los españoles y poder enfrentarnos a ellos es una alegría.

—¿Cuál es el estado actual del fútbol checo?

—Tenemos casi el mismo equipo que estos últimos años y creo que lo más fuerte no está en ningún jugador, sino en el técnico Pavel Vrba. Ha conseguido hacer un buen equipo. Para mí nuestro ataque es mejor que nuestra defensa, en todo caso. A ver qué rendimiento ofrece.

—¿Es admirador del fútbol español?

—Me encanta, aunque por desgracia, en la República Checa no tenemos canales de televisión por los que poder ver bien la Liga española. Sí sigo a sus jugadores en competiciones europeas o cuando juegan con su selección. Me gusta mucho su estilo de juego. El potencial no está sólo en Real Madrid y Barcelona, sino que otros clubes están demostrando tener también muy buenos jugadores.

—Pues que tengan suerte y veamos un penalti a lo Panenka…

—Gracias. Eso sería muy emocionante para mí.