La vida en rosa en Sevilla
Un Betis excéntrico y el Granada miden sus miedos en el partido de hoy (12:00 C+Liga). La llegada de Jose González le ha quitado a Los Cármenes el cartel de ‘desahucio’.


Oh, la Vie en Rose. Cantó Edith Piaf al amor y su absoluto poder balsámico mientras Betis y Granada escuchan la dulce melodía de salvación, lo ven mucho más rosa tras sus vitales últimos resultados. La llegada de Jose González le ha quitado a Los Cármenes el cartel de ‘desahucio’. El enfermo parece mucho más sano que hace apenas 12 días, cuando el Valencia terminó con los días de Sandoval. Respira (algo, aún es decimoctavo) el granadinismo y pretende traspasarle parte de sus urgencias a un Betis más desahogado que en esta mañana de domingo vestirá indumentaria verdirrosa, homenaje a la mujer y concesión también a lo excéntrico que causó polémica justo hasta que el equipo venció y convenció con un 0-3 aún fresquísimo, de hace tres días en Cornellà.
Noticias relacionadas
Merino contra Jose. Dos estajanovistas (del tacle, del gol) que, el primero con bastante más experiencia, interpretan con fe la frase zapatista: “el banquillo para el que se lo trabaja”. Sudor, sangre, lágrimas en el librillo de ambos y también una apuesta esperanzadora por la velocidad: Musonda, que ha pasado del Chelsea al cielo de Heliópolis durante esas semanas de invierno; Success, El Arabi y Peñaranda, trío vertiginoso en el ataque rojiblanco, aunque el último podría dejar su sitio a Barral en el once inicial.
Esquemas. El técnico bético apostará seguramente por la misma fórmula que lapidó al Espanyol con un seguro matiz en el lateral derecho: Cejudo o Montoya, que acaba de salir de una lesión, ocuparán el lugar del sancionado Molinero. Parece que el lateral cedido por el Barcelona llega en plenas facultades tras perderse dos duelos. El Granada, si no media problema físico o contratiempo, sí podría calcar el once que derrotó al Sporting con sonora polémica arbitral. Pero a estas alturas, el cómo (por goleada, jugando bien o mal, con ayuda del que pita o disfrazado de arlequín-polichinela) importa poco o nada: ganar es lo único que quita las penas.



