RAYO VALLECANO

Piti: “Volver es de lo mejor que me ha pasado en la vida”

La palabra que más repite es ilusión y su sonrisa le delata. Nada más llegar jugó en Riazor y Vallecas le aclamó. “Escuchar rugir a Vallecas fue muy emotivo. Es algo que necesitaba”.

Piti está muy contento en el Rayo Vallecano
Javier Gandul

—¿En qué ha cambiado el Rayo desde su marcha?

—No hay casi nada distinto en el club. Aún quedan jugadores de mi última campaña aquí y yo he cambiado poco. Una vez que te vas te das cuenta de lo que has perdido y se valora más.

—¿Siempre supo que regresaría a Vallecas?

—Cuando me marché dije que no era un adiós sino un hasta luego. Regresar es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida.

—¿Qué es lo primero que hizo nada más llegar?

—Saludé a Ángel Medina (secretaría técnica), Miguel Ortiz (delegado), al camarero de la Ciudad Deportiva... las caras que antes veía cada día.

—Tras sólo un entrenamiento, convocado a Riazor.

—No pensé que iba a ser tan rápido. Paco me preguntó y le comenté que estaba trabajando fuerte porque quería jugar. Me respondió que quería verme y cuando me vi en la convocatoria me hizo mucha ilusión. Tuve que dejar rápido en casa las maletas que llevaba en el coche.

—¿Y cómo fue el redebut?

—Me ha hecho más ilusión esta llegada que la anterior en Segunda B. Tenía ansia de volver a casa y reeencontrarme con Paco, quien más rendimiento me ha sacado y al que debo mucho. Estoy viviendo una felicidad enorme.

—La grada se volvió loca cuando saltó a Vallecas.

—Ya lo noté cuando salí a calentar e incluso en días anteriores. Su cariño y cercanía por las redes sociales. Me decían que ya era hora, que había tardado mucho... Escuchar rugir a Vallecas fue muy emotivo. Lo necesitaba. Se lo debo todo a la afición del Rayo.

—Dice que ha recobrado la ilusión, ¿puede perderse?

—Sí. Los últimos tres meses no han sido bonitos. Era una situación nueva en mi carrera, prácticamente estaba en el olvido. Y se pasa mal cuando, semana tras semana, llegas a casa y no estás ni convocado.

—¿Qué cosas buenas se trajo en la maleta de Granada?

—Mis vecinos eran espectaculares, también mis compañeros... No todo ha sido malo.

—¿Y Sandoval?

—En el fútbol nos conocemos todos y el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Prefiero hablar de Paco Jémez, que él sí que es todo un señor.

—Hábleme de Paco...

—Te exige al máximo, no se casa con nadie. Quiere que corras, presiones, metas goles y saques lo mejor de ti.

—Escuchándole habría que renovarle ya.

—Es una parte muy importante del club. Le da mucho. Propone una manera de jugar y saca un gran rendimiento a sus futbolistas.

—Su dorsal y la capitanía la heredó Trashorras...

—Es un jugador espectacular y se merece la capitanía y ese ‘10’ que es especial. Ya me ha abandonado como compañero de habitación. A ver con quién me toca. El grupo es espectacular. Jozabed tiene mucho talento, Llorente tiene un gran futuro... hay buenísimos jugadores.

—El Rayo ha empezado fuerte la segunda vuelta.

—En la primera tuvo mala suerte. El Rayo sale a ganar y hubo partidos en los que, por ir a por los tres puntos, se perdió uno. Al final, esa filosofía valiente tendrá su recompensa. En esta segunda vuelta seguro que el equipo va a disfrutar y a lograr la permanencia.

—Son claves el partido de Gijón y este mes de febrero.

—Jugamos ante rivales de nuestra liga. No queremos sufrir hasta el final y nos tenemos que dejar la vida en el campo. El Sporting en casa aprieta mucho.