REAL MADRID

Sandro: "Valdano no entendía por qué con Benítez no jugaba"

Valdano le hizo debutar con el Real Madrid el 13-09-1995 ante el Ajax en Champions League. Se dijo que el argentino imponía a Benítez que jugara en el Castilla, pero que el español no le hizo caso. Acabó marchándose...

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Sandro
Marcos Benito.

Usted se retiró hace seis años, pero ha vuelto a jugar con el Ibarra (grupo XII de Tercera), el equipo de Las Galletas (Tenerife), su localidad...

—Con 41 años que tengo, siempre fui de momentos. Surgió cuando venía a matar el gusanillo con los chicos aquí al campo. También trabajo en la empresa de mi padre.

—Tras la retirada de Raúl, usted es el único que sigue jugando de aquella ‘Quinta de la Galleta’ (Guti, Raúl, Álvaro Benito, Dani, Víctor…).

—Seguimos teniendo contacto. Tenemos un grupo de WhatsApp en el que están todos los de aquella quinta, a la que se le denominó así en honor a mi pueblo.

—¿Cree que Raúl acabará entrenando al Madrid?

—Raúl es el Madrid. No sé si entrenará al equipo dentro de poco, pero me da a mí que tiene pensado en algún momento hacerlo. Pero necesita su momento y su espacio, como ha hecho Zidane.

—La llegada de Zidane ha liberado a los jugadores...

—Zidane lo hará muy bien, es un tío de fútbol. Sé que todo evoluciona, pero al final el fútbol es de los futbolistas.

—Tuvo a Benítez como entrenador en las categorías inferiores del Madrid. ¿Cómo era?

—Rafa siempre fue cariñoso con esa generación de jugadores que salimos ese año del Castilla. Todo el mundo conoce su carrera y ahí están sus números. Pero entrenar al Madrid es complicado.

—Cuando estaba en el Castilla con Benítez, Valdano le hizo debutar. Cappa, su ayudante, llegó a decir de usted que si seguía con esa proyección podría llegar a ser como Maradona. Pero Benítez parece que no le tenía esa confianza...

—Con Valdano yo jugaba de titular y después con el Castilla no lo hacía. Creo que no fue ni culpa de Valdano ni de Benítez, fue más bien culpa mía. Con el primer equipo mostraba todo lo que tenía y después con el Castilla, cuando volvía, no estaba psicológicamente preparado para bajar.

—¿Cuál fue el mejor jugador con el que coincidió?

—Tuve la suerte de tener a la mayoría de mis ídolos en el primer equipo del Madrid. ¿Quién no idolatraba en esa época a La Quinta del Buitre? Todos. Pero, sin duda, el que más me marcó fue Fernando Redondo. Cuando él jugaba en el Tenerife, yo estaba en la cantera blanquiazul e iba todos los domingos a verlo al estadio con mi padre. Así que tener la suerte de compartir minutos y habitación con tu ídolo fue algo increíble.

—También fue compañero de habitación de Raúl el día de su debut en La Romareda...

—Rulo había dado un salto muy importante. De estar en 2ª B a estar dos semanas después jugando con el Castilla en Palamós y otra semana después ya debutar como titular en Zaragoza. Fue un espectáculo. Él estaba muy nervioso. Esa noche compartimos habitación, y él, por no querer despertarme, empezó a caminar por el cuarto con la luz apagada. Yo me desperté y noté cómo alguien se estaba moviendo a oscuras. Nos duchamos y salimos del hotel por la puerta de atrás a dar una vuelta para relajarnos. Parece que le fue bien, ¿no?