Uno por uno: Thomas pide sitio y minutos, Jackson sufre
El futbolista ghanés le dio empaque al Atlético y, de paso, el gol del triunfo. El delantero colombiano volvió al once con muchas ganas, pero sin acierto.


Oblak: un tiro de Verza que se marchó desviado fue su única gran preocupación en la primera parte; el resto fue lanzar en largo ante la presión del Levante. Partido muy plácido del esloveno, que vivió tranquilo ante la escasez de alternativas ofensivas del Levante.
Juanfran: más comedido que Filipe en sus subidas, aunque con inteligencia, tratando de llegar en posiciones de ventaja. Tuvo que sufrir en su banda a Morales, muy entonado. Salvador en un cruce en unas de las pocas aproximaciones del Levante en el segundo tiempo.
Savic: un despiste en la salida del balón en los primeros minutos le espabiló; a partir de ahí, impecable. Rápido en el corte, seguro con el balón y sumándose mucho al ataque. Un cabezazo suyo tras un córner acabó en el larguero.
Godín: ante las dudas iniciales de Savic, ahí apareció el uruguayo, que no sabe qué es eso de dudar. Expeditivo en las marcas y valiente con el balón en los pies, como de costumbre, aunque a veces se líe. Pudo marcar de cabeza en jugadas de balón parado, uno de sus fuertes; le faltó fortuna.
Filipe: muy activo en ataque, provocando infinidad de saques de esquina para el Atlético, aunque no muy preciso a la hora de centrar. Se acerca a su mejor versión, en la que el brasileño es capaz de volcar los partidos por su carril.
Koke: muy voluntarioso, ayudó en la primera presión a los delanteros, aunque eso produjo un pequeño agujero que Morales aprovechó cuando pudo. Como siempre, punzante a balón parado y también llegando en segunda línea; impresionante el chutazo que mandó al larguero en pleno asedio rojiblanco. Extraño el cambio de Simeone: cuando más crecía, le mandó al banquillo para meter a Carrasco.
Gabi: de nuevo mediocentro, sacó bien el esférico pero sufrió en algunos repliegues del Atlético ante las salidas con velocidad del Levante. Con el paso de los minutos se asentó, como el resto de su equipo, y pasó menos dificultades para guardar el sitio y para mandar sobre el resto de la medular.
Saúl: muy intenso y confiado en sus posibilidades, tanto que en ocasiones cede balones de los que al Cholo le producen urticaria. Es muy versátil y aporta soluciones en ataque, pero necesita centrar sus habilidades.
Griezmann: muy constante en los primeros minutos, con mucha presencia e intensidad para recuperar y encarar. Con el paso del primer tiempo se fue diluyendo. Pudo abrir el marcador antes del descanso, pero fue demasiado generoso al ceder el balón a Jackson, en peor posición. Atraviesa momentos irregulares.
Jackson: suya fue la primera acción de peligro del partido, con un disparo desde dentro del área que despejó Mariño con grandes reflejos. En su regreso a la titularidad, se le vio algo desorientado, aunque con motivación y ganas de agradar. Ganó peso en la segunda parte, creando peligro con dos cabezazos y con una dejada de pecho que Koke mandó al larguero. Fue sustituido por Thomas cuando el Atleti perdió el mando del mediocampo.
Correa: el argentino arrancó el partido con una gran acción que acabó en ocasión clara de Jackson. A partir de ahí, perdió peso en el partido, aunque dejando siempre acciones de museo (dos recortes consecutivos en el área pequeña hicieron las delicias de la grada). Posible penalti de José Mari sobre él que pudo abrir el marcador antes del descanso. Dejó su sitio a Vietto en el 56'.
Vietto: entró en el 56' en lugar de Correa y en uno de los primeros balones que tocó mandó el balón al larguero con un centro envenenado. Luego rozó un golazo de malabarista con el tacón. Son chispazos, pero todavía le falta para ser el
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Carrasco: cogió el sitio de Koke en el 61'. Con su presencia, el Atlético ganó en verticalidad, aunque cedió control. Sus cabalgadas llevan peligro, pero sigue sin encontrar el punto de forma que le llevó a ser titular. Se echa en falta su llegada a puerta.
Thomas: lo suyo con el Calderón empieza a sonar a idilio. En fechas de mercado navideño y con su nombre en el disparadero, el ghanés entró por Jackson en el 73' para dar empaque en el medio. Lo hizo, pero además se permitió el lujo de decantar el marcador con un golazo tras jugada personal. En la celebración, se señaló al pecho y luego al césped: vengan Kranevitter, Augusto o quien sea, él se queda.



