ESPANYOL | LA INTRAHISTORIA

Mr Chen disipa la irreconciliable tensión de hace justo tres años

Collet salía elegido presidente el 19 de noviembre de 2012. Hoy todo ha dado un vuelco: las urgencias económicas y la llegada del nuevo inversor han acercado posturas.

Sergio Oliveró, Arnau Baqué y Joan Collet.
Carlos Mira
Iván Molero
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
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La irrupción de Chen Yansheng como inminente propietario del Espanyol, al mando de su conglomerado Rastar Group, ha supuesto un giro copernicano a la situación que venía manteniendo el club desde hace justo tres años. El 19 de noviembre de 2012 se vivía uno de los días más importantes de la historia reciente, por la proclamación de Joan Collet como presidente, pero a su vez uno de los más bochornosos, por cómo transcurrió la Junta de Accionistas en el Auditori de Cornellà.

Tanto Dani Sánchez Llibre como José Luis Morlanes e incluso Iñaki Pérez de Arrilucea fueron abroncados durante sus intervenciones, creando un ambiente de crispación que culminó con un conato de violencia cuando un accionista irrumpió en el escenario con una estelada blanquiazul. El tono de Sergio Oliveró, que se postulaba a la presidencia, no sirvió para calmar los ánimos. Y sí lo hizo la frescura del tercer candidato, Arnau Baqué, cuya alocución estuvo acompañada por gritos de “¡presidente, presidente!”. Collet obtuvo el apoyo del 61 por ciento del capital social que votó —un 76 por ciento, traducido en 4.467 accionistas presentes o representados—, lo que le legitimaba como presidente hasta 2017.

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Pero la historia dio un vuelco hace tres semanas. Difícilmente Collet seguirá en el cargo en unos meses, pero su confrontación con Oliveró ya no es irrespirable. La llegada de un inversor que urgía ha acercado posturas. El líder de Genética Perica incluso bendice a Mister Chen, por mucho que haya llegado al Espanyol de la mano de Dani.

La clave está en los números. El club presentará en la próxima Junta una deuda neta de 133 millones, solo 12 menos que hace tres años, tiempo en el que el dinero a devolver a Hacienda se ha multiplicado. Y se ha tornado insostenible: los pagos a afrontar a corto plazo con la Administración han pasado de 5,61 millones a 27,14. Con el Espanyol en la UCI, todos reman en la misma dirección. No queda otra.

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