Halloween en Port Aventura
El técnico se llevó a sus jugadores, Messi incluido, y a sus respetivas familias al parque temático. Sólo faltaron los lesionados Rakitic y Rafinha.

Hoy se cumple una semana de la esperpéntica aparición en la sala de prensa del Coliseum Alfonso Pérez de Getafe de los jugadores del Barça disfrazados para la fiesta de Halloween. Ganaron el partido de manera cómoda y merecida (0-2) y decidieron llevar a cabo una de las bromas con menos gracia que se recuerdan. Dejaron que algunos empleados del club azulgrana les sacasen la ropa del vestuario para irrumpir en el área de trabajo de los medios y formar un show que dio la vuelta al mundo. Luego hubo un comunicado del equipo y una disculpa por parte de Andrés Iniesta, el capitán y parecía que todo estaba olvidado. Pero no. Ayer, después de muchas semanas de tensión física y emocional, Luis Enrique decidió que lo mejor era romper la monotonía y montó a sus jugadores y familiares más cercanos en una serie de autocares para trasladarlos a Port Aventura. El parque temático, que aprovecha entre semana para el mantenimiento de sus atracciones, abrió exclusivamente para la expedición. Aparecieron muchos futbolistas con gorras, luciendo tatuajes... pero ninguno con caretas ni con la cara pintada. Y eso que hasta el domingo 15, allí siguen celebrando la campaña de Halloween. ¡Qué cosas! Después de la que liaron en Getafe... Una pena. La cuestión es que Luis Enrique repitió terapia, como hizo el curso pasado y como ya había hecho cuando dirigió al filial culé, al Roma y al Celta. Siempre le funcionó la terapia para unir más las piezas. Hoy vuelven a la normalidad en Sant Joan Despí. Mañana espera el Villarreal. Casi nada.




