El Sporting conquista Riazor y estrena su casillero de triunfos
Dos goles de Sanabria, ambos a pase de Lora, dejaron a los de Abelardo por delante en 8'. Juanfran y Luis Alberto igualaron y Menéndez cerró una primera parte loca.


El fútbol es un deporte grande, único. Se medían en Riazor dos de los equipos más sólidos en este arranque de Liga y los 34 minutos de partido ya se habían marcado cinco goles. El paradigma fue todavía más llamativo en el caso del Sporting. Cero goles en 270 minutos de Liga y a los ocho ya había conseguido dos. De locos.
El frenesí lo inició el dúo dinámico que ayer formaron Lora y Sanabria. Centro del primero por la derecha, cabezazo a placer del otro en el área pequeña. Cuatro minutos después, la misma jugada, una repetición mejorada porque a la perfección se le unió un taconazo de lujo de Halilovic en inicio de la jugada del 0-2.
La revolución del once de Abelardo, a la que se unió la entrada obligada de Alberto García en la portería por lesión de última hora de Cuéllar, había sorprendido de pleno a un Depor que tardó 15 minutos en darse cuenta que el partido había comenzado. Pero cuando lo hizo, volvió a demostrar que es un equipo muy vivo y con recursos.
Juanfran recortó distancias en una jugada de estrategia de córner y Luis Alberto logró la igualada de un gran disparo raso a los 28 minutos. Las tablas en el marcador comenzaron a dibujar el partido que a priori se preveía. Dominio del Depor y peligro de los coruñeses a balón parado. Intensidad del Sporting con el contraataque como mejor arma. Los locales hicieron el 3-2 tras otra jugada de estrategia, pero Sidnei estaba en fuera de juego por poco y no contó. Casi sin pausa, contra rojiblanca que define Álex Menéndez, ayer improvisado interior, con calidad y precisión.
Pero la locura suele ser un estado mental transitorio y la cordura, o al menos la falta de efectividad, volvió en el segundo tiempo. Lo intentó más el Depor, pero unas veces la falta de puntería y las más un inspiradísimo Alberto, secaron el desenfreno goleador a pesar de la insistencia de Lucas y Luis Alberto.
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Como todo gran partido no podía faltar la polémica, que llegó a 17 minutos del final. Cases entró dentro del área a Fayçal y Prieto Iglesias determinó piscinazo y amarilla cuando la pena máxima parecía clara. Lástima de un error así en un partido de bandera.
Quizás nadie debió perder, pero lo único cierto es que el Sporting sumó su primera victoria y el Depor, su primera derrota para quedarse ambos con cinco puntos y sensaciones, eso sí, contrapuestas. Lo único cierto es que fue una fiesta del fútbol en el campo y en las gradas, donde una Mareona que se acercó a los 4.000 aficionados demostró lo grande que es el fútbol cuando los horarios lo respetan.



