Celta suma ante el Galatasaray su primera derrota
Los gallegos estuvieron cerca de remontar el 2-0 con el que los turcos se marcharon al descanso. Iago Aspas recortó distancias. Orellana tuvo el empate en un mano a mano.


El juego y las ocasiones las puso el Celta, pero la victoria se la llevó el Galatasaray. Lucas Podolski marcó las diferencias en un duelo donde lo único negativo para los célticos fue el resultado y la inocencia demostrada en las dos áreas. A falta de un mes para el inicio de Liga no sería exagerado afirmar que el conjunto dirigido por Berizzo ya está preparado para competir.
El técnico argentino apostó casi todo el partido por lo que es su once de gala a estas alturas, con la excepción de Bongonda en el extremo izquierdo supliendo la baja de Nolito, que arrastra molestias. En el dibujo 1-4-1-4-1, Augusto actuó como mediocentro con Wass y Hernández más adelantados en el enganche.
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El Tucu se convirtió en la primera víctima del virus de falta de puntería que afectó al Celta contra el campeón turco. El chileno perdonó con todo a favor antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora. El Galatasaray era un mero espectador más en el campo austriaco hasta que Podolski apareció en escena. El delantero alemán, fichaje estrella de los otomanos, ofreció un cursillo rápido de desequilibrio. Primero le ganó la espalda a la defensa y forzó el penalti que abrió el marcador. Después, no desaprovechó un monumental error de Fontàs con el balón. Una vez cerrado el paréntesis de los goles del Galatasaray, volvió el monólogo estéril del Celta. Aspas no resolvió en un mano a mano y Orellana envió un balón al palo.
Dominio absoluto. La conexión entre el chileno y el moañés dio sus frutos a la hora de partido. Pase de Fabián y gol de Iago, que se lo dedicó al piloto fallecido Dani Rivas. El punta vio puerta por segundo amistoso consecutivo. De ahí hasta el final, el Celta encerró a su rival en el área. Orellana, el mejor en lo que va de pretemporada, perdonó en dos ocasiones el empate. Fue una dulce derrota.



