César García: “En el fútbol se puede cambiar de club”
El publicista perico de la agencia Sra. Rushmore que, por amor al arte y a unos colores, ideó la Maravillosa Minoría, vomita palabras y reflexiones sin desperdicio.


En apenas 20 minutos, César García, publicista perico de la agencia Sra. Rushmore que, por amor al arte y a unos colores, ideó la Maravillosa Minoría y el resto de campañas de publicidad del club, contesta al formulario de AS. Vomita palabras y reflexiones que no tienen desperdicio.
¿Por qué ‘Treu la llengua’? ¿El perico debe ser desobediente?
No es que deba serlo. Es que lo es. Va de serie. Uno se hace perico en contra de la razón, del sentido común, de todo tu grupo de amigos, de los imperios mediáticos y económicos, de las prebendas políticas y de la comodidad. A todo eso desobedecemos cada uno de los días que te miras al espejo y te dices “soy perico”. El Treu La Llengua es un icono de esa actitud de descaro. “Me das igual, Mundo”.
¿Los éxitos del Barça refuerzan la esencia de ser del Espanyol?
No necesariamente, pero la coexistencia al lado de un gigante omnipresente y todopoderoso (llámese Barça, Real Madrid o todos esos) potencia el que supure ese instinto, de los que nos sentimos incómodos en un entorno así.
Un año después, ¿cree que Maravillosa Minoría ha tenido poso y se ha consolidado?
No me cabe la menor duda. Y por una razón simple: porque Maravillosa Minoría es una verdad como un templo. Creo que refuerza a ese pobre perico que es el único de clase, de la oficina, del cole. Y que le dice: “Eh, no estás solo”, o “Eres Minoría…pero deliberada, lo eres porque lo has elegido tú, ¡olé tus narices!”.
Una cosa son las palabras y otra los hechos. ¿Cree que el Espanyol actúa en consecuencia con esos valores de desobediencia, rebeldía, club de culto, especial, diferente, raro, loco...?
El Espanyol actúa con lo que puede. Bastante hace (y me sorprende que la gente no lo valore) con existir. Es como una pequeña tiendecita de barrio rodeada de grandes superficies. Dicho eso, a quien esos valores alude es a nosotros, los seguidores, los pericos. El club es una S.A., no es minoría ni mayoría, ni tedioso ni sorprendente. Somos los pericos quienes somos así.
¿Que feedback ha tenido de frases como ‘Saltxitxes festes’ etc..?
No sé qué incluye el “etc”. Pero en general cada titular que hemos sacado a la luz intentábamos que fuera un puñetazo, que llamara la atención, fuera de lo común, descarado y con desparpajo. Y han funcionado como un tiro, y más considerando la poca exposición que tienen. Si te refieres al “Salsitxes Festes (Tampoc té sentit)” entiendo que divertirá al más joven y mosqueará al más decimonónico. Pero o el Espanyol se renovaba o se iba por el sumidero. A mi me gusta, especialmente, el de Un any nou. Una nova oportunitat de canviar d’equip. Porque sí, porque me molestan los llorones, los encabronaos, los cenizos... Oiga, el Espanyol es así. Y si no le gusta, hay miles de opciones más.
¿Qué diferencias hay entre un club de fútbol y un producto? Es decir, un consumidor puede cambiar de producto y por eso la publicidad puede ser efectiva, pero ¿de club?
Es que un club de fútbol, y más en estos tiempos, es un producto desde el punto de vista marketiniano, tanto en cuanto habla de ti si lo consumes, te expone públicamente, te atribuye una serie de valores. Y claro que puedes cambiar de club. Yo lo hice, sin ir más lejos. No es una religión, no pasa nada, no seamos minúsculos. Eso sí, nadie se cambia a otro club-ideario-marca o como quieras llamarlo, si antes no se ha creado el cómo es esa marca, su personalidad, qué significa. De esa forma, cuando tú lo ves, piensas “yo también pienso así”, y comienzas a acercarte a ese club.
Qué opina del lema ‘més que un club’ del Barcelona. ¿Crees que ha sido clave para que en su momento se conviertiera en la referencia de Cataluña?
El Més que un Club hizo hace cincuenta años lo que intentamos hacer ahora con el Espanyol. Posicionarlo. Y además, políticamente. Eso hace que a unos les guste, y a otros no. Pero el gran artífice son dos cosas: el aparato mediático-político que gira en torno al club, como en todos los clubes millonarios, un sistema que se retroalimenta, y que llega a nivel de náusea en el caso de los medios públicos. Y por otro lado, los niños se hacen del que sale en la tele, tiene famosos, y gana. Eso es así. Si el Palamós gana ocho ligas y ocho Champions tiene aficionados por doquier, hasta en Bangkok. No queda otra que ganar, claro. (“¡Es la economía, estúpido!”) Ahora mismo te contratan y te dicen, tienes la misión de que el Espanyol ‘venda’ más que el Barça. ¿Asumirías el reto? Eso no es un reto, es lisergia, a día de hoy. Para que “venda” tanto como el Barça, además de un ideario concreto, tiene que tener el presupuesto del Barça. Con una delantera formada por Messi-Neymar-Suárez, centenas de millones de euros, mal se te tiene que dar. Eso sí, no tiene mérito alguno.
Un club como el Espanyol, que le cuesta salir en los medios, ¿debe innovar?
Lo de innovar es una simplificación, pero claro que es imprescindible que tenga presencia social, en la calle, que forme parte del tejido público, que no sea una rareza, que sea algo que convive con todos nosotros. Por eso quise lanzar Maravillosa Minoría con titulares escritos en autobuses azules recorriendo la Diagonal, no con un anuncio muy bonito en youtube que acaba siendo un fuego fatuo. La marca llevaba mucha hambre atrasada.



