Casilla, entre el traspaso y la historia en la meta blanquiazul
Solo una carambola haría que el meta saliese traspasado. De quedarse, se convertiría en el quinto portero del Espanyol con más partidos en la Liga.


Han transcurrido ya ocho años desde que Paco Herrera, exdirector deportivo del Espanyol y actualmente entrenador de Las Palmas, fichase a Kiko Casilla. Ocho años en los que ese joven meta ha ido superando barreras (cesiones y suplencias) hasta convertirse en internacional y en uno de los jugadores más emblemáticos para la afición blanquiazul. Tras afianzarse como portero titular del Espanyol, este verano puede significar un punto de inflexión en la carrera del tarraconense.
Con contrato hasta 2018 —renovado la campaña pasada— el meta perico se dirime entre la venta o seguir haciendo historia en el club. El primero de los supuesto es rocambolesco. Principalmente porque su prioridad es seguir en Barcelona vestido de blanquiazul, ciudad y club en el que se siente muy identificado, por lo que el meta no moverá un dedo por salir. Otra cosa es que el mercado lo ponga en la diana. Para ello se deben producir muchos movimientos en la portería del resto de equipos de la Liga, circunstancia que podría suponer la venta de Casilla teniendo en cuenta su contrastada reputación. El Espanyol no lo pondrá en el mercado porque hay otros jugadores prioritarios para hacer caja.
De quedarse el tarraconense, escenario más que probable, el meta tendría en su mano colocarse como el quinto portero que ha disputado más partidos oficiales con la camiseta del Espanyol, superado únicamente por José Trias y por un podio de primer nivel: Tommy N’Kono, Toni Jiménez y Carlos Kameni.
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Con 115 partidos en Primera y 126 contando el resto de competiciones oficiales, el portero es ya uno de los históricos de la entidad. A sus 28 años, aún le queda mucho camino por recorrer, aunque será difícil que se acerque a Toni, Kameni y N’Kono, ya que para ello necesitaría la próxima y dos campañas más, es decir, agotar su contrato.
En estos 115 partidos, el meta promedia 1,3 tantos por partido. Un guarismo inferior a la media del Espanyol en la historia del campeonato, que es de 1,47 por encuentro.



