Juan Valderrama

“Me da pena ver a Isco correr tanto para ganarse un puesto”

Para llevar el apellido Valderrama y cantar hay que lucir un sentido del humor tan espléndido como para presumir de ser el “hijo más comparado de Occidente”.

“Me da pena ver a Isco correr tanto para ganarse un puesto”
AStv
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—Otra vez al Madrid se le atraganta el Atleti.

—Siempre he dicho que el Atlético de Madrid es el equipo que mejor le sabe jugar al Madrid. Dicho de otra manera, es el peor enemigo del equipo de Ancelotti. Yo, como madridista, prefiero jugar contra cualquier otro equipo del mundo.

—¿Ve perdida la eliminatoria?

—El Bernabéu pesa mucho y queda todo un partido. Puede pasar cualquier cosa. De todas formas, el Atlético hizo muy bien los deberes, cosa que nosotros no hicimos.

—¿Le sorprendió la vuelta de Torres al Calderón con esa expectación?

—No me extrañó porque la afición del Atleti es la más cariñosa del mundo. Me parece ejemplar. Fernando es un chaval que ha salido de ahí y fue un ídolo cuando no tenían ídolos. Hoy tienen otros. Cuando salió Torres hacía mucho frío en ese equipo. Y eso no se olvida. Ahora creo que Fernando ha venido en el mejor momento posible porque viene a un equipo ganador. Y si hay un entrenador capaz de sacarle a Torres las últimas gotas de su talento, ese es Simeone. Y será bueno para todos, porque además Fernando no llega obligado a sacar las castañas del fuego.

—¿El principal rival del Real Madrid ya no es el Barça?

—Hoy por hoy los grandes rivales del Madrid, son el Atlético y el Bayern.

—¿Podría repetirse la final de Lisboa?

—Es muy probable. El Atleti seguro que va a estar entre los cuatro mejores. El cuarto no sé si será el Barcelona o el Chelsea al que no le acabo de ver tampoco muy sobrado. Le llega a coger el Valencia que jugó contra el Madrid y le mete siete.

—¿Fue muy de Mourinho?

—En la primera temporada sí. Lo que pasa con el portugués es parecido a los mensajes de 007 cuando anuncia que se autodestruirán a los cinco segundos. Eso le pasa a Mourinho con sus equipos, que los acaba dinamitando y volando por los aires. Y allí va todo, el equipo, los jugadores, la prensa, la ciudad, la selección. Si no fuera por eso, sería y es un gran entrenador. En definitiva, el Madrid de hoy, es lo que construyó Mourinho con una mejor gestión desde el centro del campo. Sigue siendo el mejor equipo del mundo a la contra.

—¿Cómo definiría el estilo del Atleti?

—No te voy a dejar jugar, defiendo mejor que tú, soy más valiente y torero que tú y además te meto un gol de cabeza y te gano.

—¿Y el del Barça?

—El del Barça de ahora es: ¿Dónde está Messi?

—Parece que a más de uno le está pasando factura la Navidad. ¿Qué tal lo lleva usted?

—En fechas así no hay que privarse de nada. La vida son dos días y uno de ellos lloviendo. Ahora toca hacer deporte.

—¿Qué hace para ponerse en forma?

—Voy al gimnasio y me aburro un montón con las máquinas esas que tienen de todo: internet, tv, ordenador y yo me pregunto, ¿para qué? Si vas corriendo y no puedes darle a los botones.

—¿Y de fútbol?

—Lo tuve que dejar hace dos años porque me lesioné gravemente. El fútbol me ha gustado mucho. Jugué en los alevines del Real Madrid. Me acuerdo que era la época de Luis de Carlos y mi padre era íntimo y andábamos siempre por el Bernabéu. Recuerdo que jugaba en la sala de trofeos.

—¿Le hicieron la prueba para las categorías inferiores?

—Sí, pero me aprobaron antes de vestirme. No hubiera servido para futbolista porque era muy vago y chupón. Tenía todas las cualidades para no triunfar. Aunque mire a Bale, no es vago pero chupón lo es un rato.

—¿Cómo recuerda la época de alevín del Madrid?

—Muy divertida. Recuerdo que en la ciudad deportiva se duchaba la gente del Castilla y también los mayores. Recuerdo a la Quinta del Buitre y a un jovencísimo Míchel. Luego nos íbamos a ver a los mayores y tengo un recuerdo muy grato de Laurie Cunningham, que Dios tenga en la gloria. Era un tipo increíble que se paraba con todos los chavales a hacerse fotos y repartir autógrafos. Era la época del Madrid de los García, una época muy dura para el Madrid, porque era un equipo cortito de calidad pero muy valientes.

—Su padre tenía gran amistad con gente muy famosa del Madrid.

—Sobre todo con Alfredo Di Stéfano, eran íntimos. Había un grupo formado por Augusto Algueró y Carmen Sevilla, Lola Flores y Antonio González, Di Stéfano con su mujer y mis padres y quedaban todos los fines de semana. Siempre estaban juntos. Cenaban, se echaban su póker y tomaban su whisky.

—¿Qué recuerdo tiene de Alfredo?

—Era el gran sabio. Tenía una autoridad absoluta. Él fue el Real Madrid. Por eso creo que lo que mejor ha hecho Florentino, incluso mejor que fichar a Ronaldo y esos jugadorazos que nos ha traído, fue nombrar presidente de honor a Alfredo Di Stéfano.

—¿Dejaría vacante el puesto o se lo daría a Paco Gento?

—Me parecería muy bien que se lo dieran a Gento, aunque no tengo yo muy claro que Paco quiera ser presidente del Real Madrid. Si hay un hombre especial es Gento.

—¿Recuerda alguna anécdota entre su padre y Di Stéfano?

—Una de las últimas. Estábamos en una sala de Madrid donde le daban un homenaje a Alfredo, y él y mi padre fueron juntos al servicio. Me fui detrás de ellos y cuando estaban haciendo lo suyo, se miraron y Alfredo con esa retranca suya le dijo a mi padre: “¿Viste Juanito? No quedó nada de aquello”.

—El suyo es el único caso que conozco que al padre le llaman Juanito y al hijo Juan.

—Sí, aunque a mí siempre tanto en el fútbol como en el colegio me han llamado Valde. Juanito Valderrama es una marca registrada. Aquella fue una época dorada. Todos salían por la noche a divertirse.

—¿Qué jugador es su debilidad del Madrid actual?

—Isco. Me da mucha pena verle correr tanto.

—¿Pena?

—Sí, me da pena que un jugador de la clase de Isco tenga que correr tanto para justificar que puede tener un sitio en el equipo. Es como si pones a Curro Romero a torear cabras. Isco es para que juegue donde está jugando el galés al que habría que sacarle en las finales que es donde parece ser que rinde. El mérito de Isco no es que corra mucho, sino que tiene mucho arte jugando al fútbol y porque es el único que es diferente a los demás. Isco es como si tienes un Ferrari y lo utilizas para ir a coger espárragos. Oíga, que para eso tiene usted un Land Rover.

—¿Está incómodo con este Real Madrid?

—No, al revés, estoy comodísimo. Es un equipo que juega y gana por goleada. Me encanta. Sí que digo que hay que cuidar a un futbolista que es como tener al mejor Iniesta con toques de Butragueño. No me gusta verle defendiendo y haciendo la labor que pueden hacer otros.

—¿Este es el mejor Madrid que usted ha visto?

—No, es un gran Madrid, pero no el mejor. He visto jugar al Madrid de Zidane que parecía un sueño. Eso no se ha vuelto a repetir. No tenían estas cifras, es verdad, pero dejaron tardes maravillosas. El Madrid del primer año de Mourinho era un martillo pilón, también espectacular. Y reconozco que soy muy de la quinta del Buitre. Lo de Butragueño ha sido irrepetible hasta que ha llegado Isco.

—¿A ese Madrid se le reconoce el mérito?

—Ese equipo ganó la Liga cinco años seguidos y eso es algo muy difícil. La superioridad era aplastante. Fue un poco el antecedente de Guardiola. Creo que Pep se inspiró en ese equipo, en esa manera de jugar.

—Y de la BBC de ahora, ¿le sobra alguna B?

—Creo que el último en llegar no es mejor de lo que era Di María. El argentino hacía lo mismo y además defendía. Pero bueno, no nos podemos quejar, tenemos un equipo impresionante. Son máquinas que juegan tan bien como la Quinta y además meten más goles.

—¿Y Ancelotti?

—Un grandísimo entrenador, de la filosofía de Del Bosque. Procura que todo el mundo se lleve bien y que todo se haga de forma dialogada. No es un gallo, es un padre. Y eso es muy bueno para todos los grandes equipos.

—¿Por eso Luis Enrique se ha estrellado en el Barça?

—Luis Enrique es un tipo muy preparado, con mucho carácter, pero es un gallo. Y allí hay otros gallos más grandes que le van a desplumar. Hacía falta un hombre de carácter más bonachón, más mayor. A mí me gustaba el Tata para ese Barcelona. Creo que Luis Enrique debería acabar la temporada. Equipos como el Madrid o el Barça no pueden permitirse echar a un entrenador a mitad de temporada. Eso es muy poco serio. Tendría que haber una debacle de una magnitud enorme. Luego cuando acaba la temporada planificas.

—Va a ser difícil gestionar ese vestuario.

—Me pongo en el pellejo de Luis Enrique y debe ser difícil, lo debe estar pasando muy mal, porque está muy solo. Es un tipo con mucho carácter y no se va arredrar. La figura de Luis Enrique está siendo muy rentable porque al final parece que es el culpable de todos los males. Para los jugadores tiene que estar siendo muy cómodo que después de resultados tan malos como el de Anoeta el foco se ponga sólo en Luis Enrique y no en ellos que no pudieron meter ni un solo gol.

—Eso es cierto.

—Claro. Al final Luis Enrique les está quitando presión a los jugadores porque aquí de lo que nadie habla es de que hay cinco o seis jugadores del Barça que ya no son ni la sombra de lo que fueron. El entrenador está cargando con todas las culpas y el tipo está callado. Eso denota que tiene madera de buen entrenador.

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—Nos hablaba antes de los estilos de juego. ¿Cuál es el de Juan Valderrama?

—Soy un artista de momentos, de chispazos. Polivalente porque me gusta tocar varios palos, probar, jugar en otras posiciones. Pero no soy un portento físico. En el flamenco me sentía muy observado, muy analizado. Siempre me han mirado con lupa. Me pasa como a Benzema que la gente dice: Si, pero… Yo tengo parte del talento de mi padre. Y la crítica me ha dado palos enormes. Soy el hijo más comparado de todo Occidente.

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