Luto en el césped

Nos dejaron este año 2014

Los nombres de Alfredo Di Stéfano, de Eusebio, de Tito Vilanova, de Luis Aragonés, de Vujadin Boskov y un largo etcétera entristecen a todos los admiradores del fútbol mundial.

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Hoy se despide 2014, un año prolíficamente bueno hablando en términos futbolísticos, pero también triste por todos aquellos que nos han ido dejando a lo largo de estos últimos 12 meses. Si uno echa la vista atrás se encuentra con las despedidas de grandes futbolistas. Sobre todo, la de Alfredo Di Stéfano, seguramente, el mejor jugador de todos los tiempos. Su muerte, acontecida a comienzos del mes de julio, fue todo un mazazo para toda la afición madridista, en permanente estado de júbilo desde que ganase la Décima Copa de Europa un par de meses antes, y conmocionó a todo el mundo del fútbol, pendiente del Mundial de Brasil, que le rindió pleitesía con un minuto de silencio.

Pero no sólo la desaparición de Di Stéfano ha marcado la agenda futbolística de este año que termina. Barcelona y Atlético de Madrid, otros dos clubes señeros, perdían a respectivos emblemas. Los azulgrana despedían a Tito Vilanova, mano derecha primero y luego primer técnico del conjunto azulgrana, víctima de una terrible enfermedad. Su trágico desenlace fue devastador para el mundo del deporte, al igual que fue todo un golpetazo el fallecimiento de Luis Aragonés. Un entrenador carismático, de fuerte personalidad, más allá de odios y fobias, de cariños y alegrías, fue el principal impulsor de los triunfos de la Selección española gracias a un cambio de rumbo dirigido con puño de hierro hacia fuera de su núcleo y con mano de seda para con unos jugadores que le devolvieron en el campo lo que él había perdido como jugador: una Copa de Europa de Selecciones... e iniciador de una etapa de constante brillantez con un juego lleno de locos bajitos: el tiqui-taca se hizo popular en todo el mundo.

Igual de impactante fue el deceso de Eusebio, la Pantera Negra africana, contemporáneo de Di Stéfano en batallas y fatigas. Símbolo del fútbol portugués, fue el primer ejemplo de futbolista africano completo: rápido, veloz en movimientos, ágil y de poderoso olfato goleador. Hay otros muchos más. Descansen en paz.

Luis aragonés. 1938-2014. Artífice de los grandes éxitos de la Selección

Poca gente se gana el cariño, la admiración y el respeto del resto de sus congéneres. Luis Aragonés (su vida se apagó el 1 de febrero) lo hizo. Y es que muy poca gente se merece el apodo de ‘Sabio’. Luis se lo ganó porque lo era. Había sido cocinero antes que fraile y conocía y se sabía al dedillo todos los intríngulis que rodean el mundo del fútbol. Fue jugador, entrenador y seleccionador: el hombre que hizo felices a millones de españoles con una apuesta arriesgada, decidida. Como era él. Veraz, pese a su tono huraño, sin dobleces, nunca escucharán o leerán a cualquier futbolista que le tuviera como técnico dedicarle ni una sola crítica. Llegó a la Selección con una idea: “Me gustaría que la Selección tuviera un nombre, una identidad”. Él se la dio: España pasó a ser La Roja e hizo eterno el tiqui-taca una noche en Viena.

Alfredo Di Stéfano. 1926-2014. Alfredo Stéfano Di Stéfano Laulhé: el mejor jugador de todos los tiempos

Sí. Seguramente lo sea para millones y millones de personas: el mejor jugador de todos los tiempos... y el futbolista más decisivo a lo largo de la historia del Real Madrid: desde su llegada, en 1953, hasta su marcha en 1964, el conjunto madridista dio un salto de calidad impresionante. Con él, el club madridista conquistó ocho Ligas, cinco Copas de Europa, una Copa Intercontinental, una Copa de España y dos Copas Latinas, transformando los sueños de grandeza de Santiago Bernabéu y los suyos propios en algo real y palpable. Futbolista descomunal y excepcional, Di Stéfano (fallecido el 7 de julio) fue, es y será un héroe para las distintas generaciones de amantes futbolísticos. Arriba, su momento más recordado en la Copa de Europa, fue retratado por Agustín Vega, fotógrafo de esta casa, y que también falleció este año. El Lija fue testigo de las hazañas de los deportistas españoles gracias a su tesón. Como en este caso.

Tito Vilanova. 1968-2014. Un entrenador con pedigrí azulgrana

“Seny, pit y collons” (“Sentido común, fuerza y coj...”). Ese era el slogan que tenía marcado a hierro y fuego Francesc Tito Vilanova y que fue su leitmotiv hasta el final de su vida. Llegó al Barcelona con una maleta llena de sueños e ilusiones y poco a poco fue rellenando ese ADN azulgrana de deseos, pero el destino, un cáncer de parótida, le aguardaba con la peor de las situaciones: tras cumplir su sueño de dirigir al Barça, le arrebató la vida el 25 de abril.

Eusebio. 1942-2014. La Pantera Negra africana que deslumbró al mundo

Santo y seña del fútbol portugués, se marchó el primer domingo de enero. Y el domingo era su día favorito. “Era cuando jugaba con el Benfica y marcaba. Me encantaba marcar y marcar goles”, señaló en una ocasión. Eusebio da Silva Ferreira (se apagó el 5 de enero), La Pantera Negra por sus gestos felinos sobre el césped, se convirtió en el símbolo del equipo encarnado tras ganar 17 títulos entre Copas de Europa, Ligas y Copas de Portugal, amén de ser el máximo goleador del campeonato luso en siete ocasiones. En total, marcó 320 goles en 313 partidos. Y eso que tuvo unos comienzos difíciles: criado en una de las zonas más pobres de Mozambique, el Benfica le tuvo escondido en un hotel del Algarve, bajo seudónimo de mujer (le llamaron “Ruth”), para que pudiese jugar con ellos y no con el Sporting de Lisboa, su eterno rival. Ahora su estrella brilla con fuerza en las noches de Da Luz.