El Levante desinfla al Valencia

1P

Tarjeta Amarilla
  • Tarjeta Amarilla para el Levante

    Sissoko

2P

Gol
  • Gol del Levante

    Marca: Víctor

Gol
  • Gol del Levante

    Marca: Morales

Tarjeta Amarilla
  • Tarjeta Amarilla para el Levante

    Diop

Cambio
  • Cambio en el Levante

    Sale: Rubén García

    Entra: Morales

Cambio
  • Cambio en el Levante

    Sale: Ivanschitz

    Entra: Juanfran

Cambio
  • Cambio en el Levante

    Sale: Víctor

    Entra: El Zhar

Gol
  • Gol del Valencia

    Marca: Parejo

Tarjeta Amarilla
  • Tarjeta Amarilla para el Valencia

    Mustafi

Cambio
  • Cambio en el Valencia

    Sale: Piatti

    Entra: Parejo

  • Cambio en el Valencia

    Sale: Barragán

    Entra: Feghouli

Cambio
  • Cambio en el Valencia

    Sale: Rodrigo

    Entra: De Paul

EXTRA

LEVANTE 2 - VALENCIA 1

El Levante desinfla al Valencia

Víctor Casadesús adelantó al Levante, empató Parejo para el Valencia y sólo un minuto después Morales decidió el partido con un gran gol.

Decía Negredo que los derbis se juegan para ganarlos. Y eso hizo el Levante. Porque ser favorito en el fútbol sirve de bien poco. Que se lo digan al Valencia. Orriols es territorio granota y eso sí quedó de nuevo constatado en el derbi valenciano. Con la de hoy son ya tres visitas consecutivas las que el Valencia cruza de calle con la cabeza agachada, un equipo que se está desinflando tras un espectacular arranque de Liga y que en siete días recibe al Barcelona en Mestalla.

Lucas Alcaraz, con dos agujas y un dedal si lo comparamos con la máquina de coser de su rival, descosió al Valencia de Nuno, que se dio contra un muro que no supo derribar. Ocasiones tuvieron unos y otros para dar y tomar, porque fue un derbi abierto, con las cartas marcadas por ambas partes y que lo resolvió Morales con una carrera y un disparo cruzado desde la frontal que nunca olvidará.

El Levante le dio la pelota al Valencia y le ganó en definición. Y en oficio. Fue el Levante de los últimos tiempos, ese que ha recuperado del olvido Lucas Alcaraz. El Valencia fue el Valencia de las últimas semanas, al que sin la carta de Parejo el castillo de naipes se le ha caído. De hecho fue hacer acto de aparición el de Coslada y firmar el gol del empate, el que igualaba un partido cuyo marcador lo inauguró Casadesús tras un saque de esquina, una de esas acciones que un equipo con recursos limitados debe aprovechar. Y así lo hizo el Levante.

El Valencia, todo sea dicho, salió con empaque de equipo grande al césped del Ciutat. La sola presencia de Negredo da caché a cualquiera. Y Piatti, que por banda izquierda se infló a colgar balones sin que ninguno fuera bien rematado. Pero cuando aparecía el de Vallecas Navarro y Vyntra apretaban los dientes y el trasero. Pero al Tiburón le faltan dientes. Aún así, él asistió a Parejo, él tuvo un remate de cabeza en el tramo final de los que en racha no perdona y él protagonizó la acción más polémica del encuentro, un penalti que reclamó el Valencia cometido por Navarro en el que Negredo parece intuir más el contacto que sufrirlo de veras.

El Levante, que una vez superada con éxito la primera media hora, esa en la que el Valencia ha resuelto la mayoría de sus victorias, se dejó ver más por el área de Diego Alves. Barral iba a todas con todo y Casadesús avisaba que estaba en el partido. Los granotas, además, digirieron mejor que sus rivales el correcalles en el que entró el derbi tras el descanso. Sentían que en alguna podía llegar su estacada. Y ésta llegó a la salida de un córner. Casadesús le ganó el salto a Mustafi y nada pudo hacer Diego Alves, que minutos antes le había sacado una a Barral de las de escribir mil veces “no dispararé al muñeco”.

Nuno espabiló. No le quedaba otra. Y revolucionó su equipo. Parejo en plan salvador y Feghouli a centrar balones a Negredo como si le fuera la vida en ello. Para ello se la jugó con línea de tres en defensa: con Javi Fuego entre Mustafi y Otamendi y Gayà casi de interior. De primeras le salió bien, porque Parejo agarró un balón suelto, hizo una pared con Negredo y en el mano a mano con Mariño no perdonó. Pero Lucas Alcaraz, que es perro viejo, también había visto en la jugada de Nuno un punto débil. Y para aprovecharse de ello puso en el campo a Morales, que en la misma acción en la que el Levante sacó de centro, cogió el balón en banda izquierda, agachó la cabeza, se puso a correr con el balón entre los pies y solo lo soltó para mandarlo a la escuadra de Alves.

Desde ese instante hasta el final monólogo blanquinegro. Al menos con el balón. El Levante se atrincheró alrededor de Mariño como los amigos y vecinos de un desahuciado. Y lo pudieron celebrar. Triunfo balsámico para un Levante que levanta la cabeza al compás que dicta Lucas Alcaraz, derrota para un Valencia de las que escucen. Porque un derbi es un derbi. Y éste se lo llevó el Levante.

 

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