Eurocopa | España - Austria

Morata está hundido por el despiste con su tarjeta

“No sabía que tenía una anterior, no tenía ni idea”, espetó Álvaro, visiblemente afectado, en su trayecto hacia el autobús. Ayer aún mantenía un gesto serio y entristecido.

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Morata salió más cabreado que nunca del estadio Gradsjki de Jagodina, en Serbia, donde la Sub-21 cosechó un empate en la ida de la eliminatoria que clasifica para la Eurocopa y permite seguir aspirando a los JJ OO de Río. El delantero de la Juventus, titular indiscutible en La Rojita, no daba crédito con lo sucedido en la última jugada.

Era el minuto 96 y en su afán por echar una mano en defensa derribó a un contrario después de tocar también el balón. El árbitro le enseñó una amarilla muy rigurosa que después adquirió mayor trascendencia. Al parecer era la segunda del ciclo clasificatorio (la anterior es del primer partido, ante Austria hace más de un año) y eso le impide jugar la vuelta del martes en Cádiz.

“No sabía que tenía una anterior, no tenía ni idea”, espetó Álvaro, visiblemente afectado, en su trayecto hacia el autobús. Ayer, en el largo viaje desde Serbia hasta Cádiz, aún mantenía un gesto serio y entristecido por lo ocurrido.

El asunto apunta a un fallo administrativo considerable. El jugador no sabía la situación disciplinaria en la que se encontraba; de lo contrario, no hubiera arriesgado tanto. Igual de grave o más es que a España aún le quedaba un cambio por realizar. De hecho terminó el encuentro sólo con dos. Parece obvio que si el seleccionador Celades hubiese estado al corriente lo habría ejecutado sin vacilar, pues Munir calentó durante todo el segundo tiempo.

Constatación. En la víspera del encuentro y para elaborar la información previa al choque este diario se puso en contacto con varios miembros de la delegación española para saber si había algún apercibido. La respuesta fue que no. Incluso se detalló que Bernat sí, pero no imcumbía al estar convocado por Del Bosque para la absoluta. Nadie reparó en Álvaro Morata. Quizá por ello tampoco nadie le avisó. Un error humano, un despiste, que deja a La Rojita sin su máximo goleador cuando más le necesita. Ojalá quede en simple anécdota.