Un equipo que no chuta

Las dudas del otoño en el Barça

De nuevo con la llegada del otoño, aparecen dudas en el Camp Nou. Tras el triste papel del equipo en Málaga se cuestionan aspectos del juego. Primer aviso para Luis Enrique.

Las dudas del otoño en el Barça
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Santi Giménez
Subdirector de AS
Nació en Barcelona en 1968. Estudió Ciencias de la Información y Filosofía. En 1988 entró a trabajar en la revista Barcelona Olímpica, en 1990 en el diario Las Noticias. Tras cerrar ambos medios se incorporó al Diario de Barcelona en 1990, que no cerró hasta 1994. En 1994 entró en SPORT. Se incorporó al Diario AS en 2010, donde es Subdirector.
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22 remates menos. El Barcelona de Luis Enrique es líder en la Liga gracias a su excelente estado físico (el último cuarto de hora de los partidos es la fase más productiva de su juego) y a su solidez defensiva (en cinco partidos de Liga no ha encajado ni un gol), pero le falta colmillo. La temporada pasada, el equipo que dirigía Martino había marcado 18 goles en cinco partidos de Liga (siete al Levante, uno al Málaga, tres a Valencia y Sevilla y cuatro al Rayo) ganándolos todos. Este curso, el Barça de Luis Enrique ha disminuido su producción de goles a 11 en cinco jornadas (tres al Elche, uno al Villarreal, dos al Athletic y cinco al Levante). Y no es cuestión de puntería. Se dispara mucho menos: a estas alturas de Liga el Barça de Martino había disparado 52 veces entre los tres palos de los rivales. El de Luis Enrique ha chutado únicamente 30. La sublimación del olvido del ataque llegó el domingo en La Rosaleda, donde el Barça logró un empate a cero que le permite seguir como líder de la Liga, pero a costa de no chutar ni una vez entre los tres palos de la portería del Málaga.

El papel de Messi. El jugador que más ha disminuido su producción atacante es Leo Messi. Cierto es que reparte más asistencias a sus compañeros, pero eso no parece ser suficiente. Charly Rexach, asesor de la junta, lo resumía ayer en La Graderia de Ràdio Barcelona: “Está bien que Messi dé asistencias, pero el que tiene gol tiene que marcar goles”. Messi, la temporada pasada sumaba a estas alturas de Liga seis goles y en el curso actual lleva únicamente tres. Un registro que concuerda perfectamente con su índice de acierto: la temporada pasada habías disparado 15 veces, en la actual ha chutado siete. Da más asistencias, de acuerdo, pero marca la mitad de goles.

Suárez no está. Luis Enrique ha dibujado un Barça que tiene previsto pivotar sobre la figura de Luis Suárez. Un delantero rompedor, goleador y que necesita asociarse poco para lograr su objetivo. El problema está en que todo el equipo juega como si estuviera Suárez en el campo, pero el uruguayo no estará hasta el 25 de octubre. Hasta hoy, su ausencia se ha cubierto con lo que Zubizarreta denomina “el desplegable”. Es decir, los jugadores del B que se pueden incorporar puntualmente al primer equipo. Munir y Sandro han dado la talla, pero a nadie se le escapa que siguen siendo jugadores del B.

Neymar revulsivo. Hasta ahora, Neymar ha demostrado que funciona mejor como revulsivo que como titular. El brasileño ha mejorado las prestaciones respecto a su última temporada, pero sus cocientes aumentan cuando sale del banquillo. Un año después, su asentamiento como titular sigue siendo cuestionable. Y lo será mucho más a partir de la entrada en el equipo de Suárez.

La pausa está a tu lado. Preguntado Luis Enrique por las causas de la poca producción ofensiva del Barcelona en La Rosaleda, explicó el técnico asturiano que “faltó paciencia para elaborar las jugadas, atacamos demasiado directos y siempre por la misma banda”. A cualquier entrenador de alevines que le plantearan este dilema respondería con la carta de Xavi, un jugador infrautilizado. El antepenúltimo de la fila del Barça únicamente superado por Sergi Roberto y Adriano. Si el problema era de orden y pausa en Málaga, no se entiende que los designados por el técnico para entrar fueran Sandro, Munir y Adriano.

La marcha de Iniesta. Entre los objetivos de Luis Enrique cuando se hizo cargo del equipo estaba el hecho de que el Barça fuera más intenso que cualquier rival. Eso le llevó a orillar jugadores como Xavi y dar protagonismo a otros como Rafinha, Rakitic e incluso Iniesta. El manchego es el mejor en el arte de acelerar la marcha de un equipo a media jugada, pero no ha empezado la temporada fino. Tras el partido en Málaga reconocía que “nos ha faltado una marcha más”. Curiosa declaración que llega de parte del encargado de cambiar las marchas.

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La defensa, un muro. Donde está funcionando a la perfección la política de “competencia feroz” ideada por Luis Enrique es en la defensa. El Barcelona sigue sin recibir un gol en contra tras cinco jornadas de Liga disputadas. Y eso que la defensa es la línea que más cambios ha sufrido en este inicio de temporada. Las parejas de centrales se alternan con facilidad y con los laterales pasa lo mismo. Incluso en Champions se cambió de portero y el resultado fue igualmente satisfactorio. Toda una paradoja cuando hace bien poco, lo que más preocupaba era el adiós de Valdés.

Tiempo de dudas. Ahora se cumple un año de la aparición de las primeras dudas respecto al proyecto de Gerardo Martino. Ese día de otoño, en Vallecas, el Barça ganó por 0-4, afianzó el liderato pero se empezó a ver algo en el ambiente que no cuadraba en el estilo. Lo que pasó era menos grave que lo que se vio en Málaga. Es de suponer que Luis Enrique tendrá más cintura que la que tuvo Martino entonces.

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