Las desgracias le dan al Betis el último empujón a Segunda
Árbitros, lesiones, penaltis, palos... Todo estuvo en contra de Betis en esta temporada y eso parece que llevará al equipo sevillano a jugar en Segunda la temporada que viene.

Penaltis errados, balones al palo
Aquel penalti fallado dos veces por Molina ante el Levante puso el prólogo a muchas de las otras desgracias que vendrían después. Ante Osasuna (1-2) fallaría Rubén Castro, igual que ocurrió el lunes por la noche. En medio de esos fallos y para terminar de pintar un cuadro terrorífico, la tanda de Europa League mediante la que pasó a cuartos el Sevilla. El último penalti de Nono, flojo, desviado y sin personalidad, es casi una metáfora de la temporada que está viviendo el Betis.
La puntería penaliza a los verdiblancos de la manera más cruel en otro sentido, el de los remates al palo. A pesar de que esta estadística suele tener que ver con la posición liguera (equipos como Barcelona y Madrid casi siempre vencen en ella), el equipo verdiblanco está en el Top-5 de los que más veces han chutado a la madera, en 15 ocasiones.
Ocho puntos menos por los árbitros
Según La Otra Liga de Urízar que elabora este periódico, el Betis debería ocupar ahora mismo la posición decimoctava, con 30 puntos y a apenas uno de la salvación. Nada menos que ocho puntos le han denegado por tanto los errores arbitrales a los verdiblancos en lo que va de campaña, lo que les convierte en los más perjudicados de Primera con mucha diferencia. De hecho, el otro con más razón para quejarse a juicio de Urízar sería el Atlético, con un perjuicio de tres puntos, casi tres veces menos que el Betis. Tres penaltis en contra pitados fuera del área, dos en Liga y uno en Europa, varia penas máximas escamoteadas y actuaciones completamente indignantes como la que el extremeño Gil Manzano consumó ante el Athletic en el Villamarín dan motivos de sobra para encontrar una (pequeña) excusa en los trencillas.
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Récord de lesiones esta campaña
Abocado a afrontar buena parte de este decisivo final de temporada sin sus dos centrales titulares (Perquis y Amaya) y sin los dos laterales izquierdos de la plantilla (Dídac y Nacho), las lesiones han sido un calvario durante el Betis, que sufre la peor racha de este tipo en toda su historia. Prácticamente, no hay futbolista de la plantilla que no haya pasado varias semanas fuera de los terrenos de juego, con atención especial a hombres que han sufrido dolencias largas u operaciones como Juan Carlos, Vadillo, Reyes, Paulao, Castro, Braian, Verdú o, el último en caer para bastante tiempo, Salva Sevilla. Betislab, otro de los inventos-intentos de estructurar el club a través de estudios científicos para prevenir lesiones, no ha servido absolutamente para nada o, más bien parece, para empeorar al primer equipo en este apartado tan importante.



