Ganar es el mejor antídoto
Sergio, Stuani y hasta siete pericos, en proceso gripal (18:00, C+ Liga y GolT). Para optar a esos tres puntos, los locales optarán por tener el balón.


Tratándose de periquitos, se podría decir que un virus de gripe aviar se ha instalado en el vestuario del Espanyol. Hasta siete jugadores llegan al compromiso ante Osasuna, el primero de 2014, aquejados de un proceso gripal, de los que cinco han quedado directamente fuera de la convocatoria —Víctor Álvarez, Torje, Tejera, Fuentes y Víctor Sánchez (estos dos últimos, además, ya estaban sancionados)— y dos solo jugarán si hoy amanecen mejor de lo que se encontraban ayer: Stuani y Sergio García.

Por sus sensaciones de ayer en el último entrenamiento, que el uruguayo ni siquiera pudo completar, el del Bon Pastor es, de ambos, quien más números tiene para ser de la partida en El Sadar a las 18:00, la hora de la cabalgata de Reyes, que en Pamplona será cabalgata de Reyes del gol, pues Sergio se enfrentará a Oriol Riera. Son los pichichis de Espanyol y Osasuna, respectivamente, con siete goles cada uno. Coincidieron el pasado lunes en el Catalunya-Cabo Verde y ambos marcaron. E incluso podrían haber sido compañeros de equipo, pues el club perico tanteó el fichaje del rojillo en dos ocasiones durante el último año.
Duelo de estilos. Tarde para llegar a la vacuna, el Espanyol sí sabe que el mejor antídoto para su gripe grupal es la victoria. Aunque Osasuna, que empieza el año en descenso, la necesita más.
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Para optar a esos tres puntos, los locales optarán por tener el balón y más gol que hasta la fecha (solo llevan 14), mientras que el Espanyol será todo presión, contragolpe, empuje. Aguirre vuelve a casa.
Oriol Riera militó dos temporadas y media en la cantera del Espanyol
Aunque se le conoce como canterano del Barcelona, el primer fútbol base en el que militó el pichichi de Osasuna, Oriol Riera, fue el del Espanyol. Llegó en 1996, a los diez años, y cada día se hacía en taxi la ruta entre Vic (donde nació y vivía) y la Zona Franca de Barcelona, donde se ejercitaba la cantera. Pero iniciada su tercera campaña como perico, en el Infantil A, dejó de tener minutos y se acabó marchando. Un año más tarde llegaría la llamada del Barcelona... Ya como profesional, el Espanyol trató de ficharle dos veces: hace justo un año, en el mercado de invierno, y para verano, cuando acababa contrato con el Alcorcón.



