Luis Enrique es un técnico metódico y excéntrico

Celta | El perfil

Luis Enrique es un técnico metódico y excéntrico

Luis Enrique es un técnico metódico y excéntrico

Lalo Villar

El asturiano responde a la filosofía blaugrana: sistema 4-3-3, sacar el balón jugado desde atrás, obsesionado por la posesión y finalización en área pequeña.

Cuando el Celta anunció el fichaje de Luis Enrique, a principios del mes de junio, el asturiano se encontraba completando una exigente ruta de ciclismo en Los Dolomitas. Su presentación como nuevo entrenador celeste se tuvo que retrasar una semana, hasta que volvió de escalar las montañas italianas con su bicicleta. En aquella aventura, como en muchas otras, le acompañó Juan Carlos Unzué, su hombre de máxima confianza y segundo entrenador. Además, su cuerpo técnico lo conforman un ayudante, un preparador físico y un psicólogo. A su llegada a Vigo revolucionó todos los métodos de trabajo e incluso modificó buena parte de las instalaciones deportivas. Su última obra fue la construcción de un comedor para que la plantilla desayune.

Su primera petición fue la colocación de un andamio a pie del campo de entrenamiento. Él lo llama E.O.T (Estación de Observación Técnica) y desde allí dirige las sesiones a grito pelado. Tras cuatro meses ejercitándose en ese terreno de juego, se quejó del césped y los operarios vigueses estuvieron más de un mes para cambiar el tapete. Entonces se desplazó al campo de entrenamiento del filial. Cualquiera podía ver la sesión desde la carretera, pero él se empeñaba en trabajar a puerta cerrada. Esa manía, que ya pretendía inculcar a su llegada y que el club frenó, la impuso tras caer derrotado en Balaídos ante el Rayo Vallecano. Luis Enrique señaló a la Prensa por haber ayudado a Paco Jémez al contar cómo preparaba el Celta el partido. Sólo en las conferencias previas y posteriores a los encuentros se puede conocer su opinión porque no concede entrevistas. No permite tampoco que hablen sus ayudantes.

Sistema. Como entrenador es un tipo metódico e innovador. Es testarudo, pero no le importa rectificar. Tiene la filosofía blaugrana: sistema 4-3-3, sacar el balón jugado desde atrás, obsesionado por la posesión y finalización en área pequeña. Ha puesto a un extremo de lateral, a un lateral de central, a un extremo de pivote y a un mediapunta de extremo. Con Luis Enrique todo es posible en el campo y fuera. A los jugadores les habla claro y a la cara. Todos saben lo que el asturiano quiere y detesta de ellos.

Comentarios

Comentarios no disponibles