La Quinta del Buitre celebra los treinta años de su nacimiento

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La Quinta del Buitre celebra los treinta años de su nacimiento

Se estrenaron Sanchís y Martín Vázquez el 4 de diciembre de 1983. Llenaban el Santiago Bernabéu con el Castilla: “Hay unos chicos que juegan de maravilla”.

Treinta años desde que nació la Quinta del Buitre. Una extraordinaria generación de futbolistas que marcaron una época en el Madrid. Julio César Iglesias, periodista de El País, fue el artífice de que se le pusiera este sobrenombre. El 14 de noviembre de 1983 escribió un artículo titulado Amancio y la Quinta del Buitre y los dio a conocer. El Castilla era líder en Segunda. De media iban 15.000 espectadores a verlos al Bernabéu y acabaron asistiendo 60.000. “Hay unos chicos en el Castilla que juegan de maravilla”, decían.

Di Stéfano, entrenador del Madrid, los hizo debutar poco a poco. Martín Vázquez y Sanchís fueron los primeros. Fue en Murcia, el 4 de diciembre de 1983. Sanchís marcó un gol: “Don Alfredo me dijo: ‘Pibe, hoy va a jugar desde el principio. Juegue como sabe’. Esa temporada jugué 17 encuentros”. Martín Vázquez recuerda que no durmió: “No dormí. Me preguntaba cómo sería mi entrada en el vestuario, cómo nos acogerían. Nos sentimos cómodos desde el principio. Yo no me movía, ni hablaba. No pensaba que fuera a estar en la lista. Viajamos en tren. Compartí habitación con Isidro”.

Pardeza jugó por primera vez en el Madrid el 31 de diciembre de 1983 frente al Espanyol. “Fue decisión de Di Stéfano. Manolo y yo no contábamos para Amancio y pasamos de no jugar en Segunda a entrenarnos en Primera”. Para Butragueño su oportunidad no llegó hasta el 5 de febrero de 1984 en Cádiz. Fue el revulsivo. El Madrid perdía 2-0 y gracias a él se remontó 2-3. “No lo he visto en vídeo. Lo tengo en la memoria. En la caseta le pedí a Di Stéfano la camiseta y me la dio, que entonces no era lo normal”.

El último en llegar fue Míchel, aunque él ya había debutado con el primer equipo el 11 de abril de 1982 frente al Castellón debido a la huelga de futbolistas que obligó a los equipos filiales a jugar la jornada 32. Para Mendoza, presidente del Madrid, fueron sus preferidos: “Tengo que reconocer que eran mis niños. Sólo me cabe estarles agradecidos por su fidelidad y su afecto. Fueron y son mi debilidad: fútbol puro y grandes personas”. Y Del Bosque, cuando los vio aparecer pensó: “Mis días en el primer equipo están contados, me quedan dos telediarios”.

Fueron años de pasión, mucha ilusión, de la aparición del miedo escénico con remontadas inolvidables en la UEFA ante el Rijeka, Anderlecht, Inter o Borussia Mönchengladbach. Fueron las cinco Ligas seguidas de la Quinta, las dos Copas de la UEFA, el récord de los 107 goles y la Bota de Oro de Hugo Sánchez. Faltó la Copa de Europa. El Bayern, el PSV y el Milán lo impidieron. Sanchís lo remedió: “Siempre se dice que a la Quinta le faltó ganar la Champions, pero en cierto modo ellos la ganaron cuando yo gané las de 1998 y 2000. Son un mucho suyas. Les llamé desde el Amsterdam Arena para decirles que también era suya...”.

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