MÁLAGA 3 - BETIS 2

Samu alegra al Málaga en el 93'

Poco antes, el Betis había fallado una ocasión clarísima. Santa Cruz y Eliseu marcaron antes para el Málaga y Verdú y Jordi Figueras, para el Betis.

Piña del Málaga tras el tercer gol.
MARIANO POZO
Carlos Cariño
Jefe de Sección de As en Málaga.
En As desde 2004. Desde 2009 responsable de Málaga. Contador de cosas. Todo pasa en la Costa del Sol. Le gusta ampliar horizontes y Andalucía es rica en acontecimientos.
Málaga Actualizado a

Era el minuto 93 cuando Samu, delantero listo donde los haya y que llevaba ocho minutos en el campo, se percató de que aquel balón rechazado por la madera tras un tiro de Portillo era suyo. Ni se lo pensó. La tremenda alegría del Málaga, que terminaba con cinco jornadas sin conocer la victoria (y cuatro sin marcar) chocó con la desolación de un Betis que necesitaba un baño de autoestima, aunque fuera un punto y se dio un coscorrón tan brutal como inmerecido. Sigue en descenso. En problemas. Y lo peor, la cara de Pepe Mel. Roto de dolor, desbordado y con futuro incierto. Aunque su humanidad le hacía estar más pendiente de Perquis, hospitalizado tras un fuerte golpe en la cabeza. Este formidable entrenador no merece que se cuestione ni una línea a cuatro años de trabajo honesto y descomunal. Pero el fútbol es un juego cruel. Jugando a ganar puedes perder.

El Málaga comenzó con buen pie. En el minuto 13 Eliseu centra, un poco forzado, desde la banda izquierda. El balón le llega a Roque Santa Cruz quien, más que cabecear, controla por arriba aprovechando el desconcierto de los defensores béticos. El paraguayo controla su propio rebote y vuelve a cabecear, no muy fuerte, pero Andersen hace un absurdo escorzo que parece hacer inalcanzable el balón cuando la realidad es que se tira fatal. Mal la defensa, peor el portero y gol. Santa Cruz lo celebra con alegría para su gente y con respeto para con su exequipo. Normal. Hacía 388 minutos que el Málaga no fusilaba un portal adversario.

En el minuto 33 Sergio Sánchez comete una absurda e innecesaria falta de alevín sobre Vadillo en una zona donde este tipo de lanzamientos suelen ser medio gol. Verdú, con un toque magistral hace una obra de arte. Es la primera diana de este jugador que, por cierto, pudo ser malaguista. Y el primer gol de falta directa que marca en su vida en Primera División.
El encuentro cogía otra dimensión. El Málaga pagaba sus momentos de prepotencia y el Betis, que estaba perdido, recuperaba alas y crédito. Equilibrio. Ni uno ni otro hacían nada distinto o nuevo por engrandecer el fútbol. Tedio, sopor y vulgaridad. El empate hacía justicia porque ninguno de los dos merecía ganar.

En el minuto 50 Perquis pierde el conocimiento tras un choque fortuito, cabeza con cabeza, con Fabrice. El árbitro, con buen criterio, decide parar el juego. Pepe Mel pasea nervioso mientras la ambulancia entra en el césped para evacuar al central francés internacional por Polonia, que es sustituido por el canterano Caro. El público de La Rosaleda aplaude con calor y ánimo.
El partido transcurre cansino. Sin muchas ocasiones y con exceso de respeto. Málaga y Betis parecen más pendientes del error adversario que de su propia inspiración. De repente todo cambia. Vadillo, un futbolista genial y diferente, se va de Weligton y su zurriagazo es interceptado por Willy Caballero.

De un posible 1-2 se pasa al 2-1 en la jugada siguiente. Portillo se saca de la chistera una maravilla de pase que Eliseu, con su extraordinaria pierna izquierda, convierte en el 2-1. La alegría le dura poco al Málaga porque no transcurre ni un minuto cuando de nuevo se ponen las tablas en el marcador. Un lanzamiento de falta de Juan Carlos es espléndidamente rematado de cabeza a la red por Jordi Figueras tras superar a sus ‘alter-egos’ defensivos. Dos minutos de vértigo. Y la emoción en todo lo alto.

De manera radical el partido se vuelve vertiginoso y trepidante. En el minuto 70 Undiano Mallenco perdona un claro empujón dentro del área de Sergio Sánchez sobre Vadillo. Debió ser penalti. Vadillo se crece y los defensas del Málaga no saben cómo detenerle. Son los mejores momentos del Betis.

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El evento parece romperse. Juanmi, que acaba de entrar al terreno de juego por Roque Santa Cruz tiene un mano a mano con Andersen que es ganado por el sorprendente portero danés que ayer recobró la titularidad por la ausencia de Guillermo Sara. El Betis busca sus armas. Va a por el partido más que el Málaga que vuelve al estado de alopecia que le provocó llevarse cinco latigazos contra el Celta. A falta de cinco minutos Schuster quita a un Tissone que claramente ha ido de más a menos y pone a Samu con lo que toca a rebato con ese 4-4-2 que tan poco gusta, por lo visto, a sus jugadores y formando dueto de la casa con Juanmi.

Y Mel se desespera porque Steinhöfer, en otro error de una defensa malaguista que es un coladero centra de pena a un Jorge Molina que se preparaba para empalarla a la red. Poco después los asistentes de Undiano Mallenco anuncian que el tiempo de prolongación es de seis minutos. Y en plena prolongación otra jugada de Eliseu, con diferencia el mejor del partido. Se marcha por la banda izquierda. Su centro lo estrella Portillo en el larguero y Samu, que viene como un león la incrusta en la red. El Málaga brincaba de gozo y Mel se quedaba sin oxígeno. Son los contrastes de este deporte.

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