Primera crisis dura tras la bonanza de Moayad Shatat
El Málaga no encajaba una goleada tan escandalosa como la del sábado contra el Celta (0-5) desde el 31 de enero de 2004. Ese día el Valencia ganó por 1-6.


El nuevo Málaga de Schuster ha caído en picado a la zona peligrosa. Duda lo explica diplomáticamente: "El míster está optando por dar frescura al equipo. A lo mejor no nos ha venido bien. Pero los que han salido, han luchado hasta el último minuto por conseguir el objetivo, pero no hemos podido. Mejor ahora que al final. Esto es largo".
Noticias relacionadas
Schuster se lo toma como un reto personal: "Ahora estoy en mi salsita". Pero la realidad es que el equipo no funciona. Schuster admite que les cuesta trabajo crear ocasiones. Las últimas estadísticas son preocupantes. En el Santiago Bernabéu, el equipo sólo disparó una vez a puerta. Y fue un defensa, Jesús Gámez. Contra el Celta, ni eso.
Este mal momento contrasta con la declaración institucional realizada por el vicepresidente Moayad Shatat y que ha tranquilizado a la afición. "Ya no debemos nada y somos un ejemplo para la UEFA". Ahora hace falta que el balón entre para que la situación empresarial haga piña con la deportiva. El Málaga tiene que reaccionar.



