El rayo congolés que el Atlético de Madrid no supo aprovechar

Atlético - Betis | La intrahistoria

El rayo congolés que el Atlético de Madrid no supo aprovechar

El rayo congolés que el Atlético de Madrid no supo aprovechar

Cedido al Numancia, sus buenas temporadas en Segunda no le sirvieron para regresar al Atlético, pero sí para que el Betis pagara el 1,20 euros de su cláusula.

Hay historias rocambolescas, pero la que ha acabado con Cedrick siendo uno de los hombres más importantes del Betis de esta temporada puede llevarse la palma. La historia del congoleño da para película de varias partes, en la que un capítulo muy importante debe ser su primer enfrentamiento contra el club en el que se formó futbolísticamente. Y eso tendrá lugar esta noche en el Vicente Calderón.

Cedrick llega a España junto a su familia a los 12 años de edad, procedentes de Camerún, país en el que hicieron escala entre Congo y Salamanca, ciudad en la que empezó a dar sus primeras patadas al balón, concretamente en el Santa Marta. Es precisamente en un partido del equipo salmantino contra el Atlético de Madrid donde Cedrick llamó la atención de los técnicos colchoneros, que lo incorporaron a su equipo.

Ya enrolado en las filas del Atlético, protagoniza un fulgurante ascenso por las categorías inferiores del equipo. Sus ahora compañero Juan Carlos siempre le recuerda que en los derbis ante el Real Madrid siempre solía ser el protagonista, amargando a los pequeños blancos con su constante velocidad y desborde.

El nombre de Cedrick estaba en la agenda de todos los ojeadores europeos que siguen proyectos de jugadores por España. No es que fuera bueno, que también, sino que su velocidad era tan llamativa y efectiva que no dejaba a nadie indiferente, ni siquiera a Quique Flores, que lo hizo debutar ante el Recreativo en la Copa en 2010 pero que luego no volvió a acordarse de él.
Cedido al Numancia para gozar de minutos, sus buenas temporadas en Segunda no le sirvieron para regresar al Atlético, pero sí para que el Betis pagara el 1,20 euros de su cláusula ante las mofas de muchos. Claro que las sonrisas se tornaron en bocas abiertas cuando en la primera jornada le enseñó la matrícula una y otra vez a Sergio Ramos en el Santiago Bernabéu. Cedrick ya es ídolo en el Betis, club en el que ha encajado como un guante y, seguramente, por mucho tiempo.

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