Bajo el síndrome del 0-1
El Granada, a cero en casa, puede que apueste por Riki en la punta de ataque. El Athletic, a por su quinto triunfo y podría entrar De Marcos (22:00, Cuatro).


Siendo justos, mereció mejor suerte el Granada en los tres partidos que ha jugado como local. Pero distintas circunstancias le han dejado sin premio. Especialmente su candidez en algún momento puntual y su falta de acierto. Real Madrid, Espanyol y Valencia salieron de Granada con idéntico botín. El síndrome del 0-1 persigue a los de Lucas Alcaraz en Los Cármenes. La necesidad empieza a convertirse en peligrosa compañera de viaje y, a priori, no es el Athletic el rival propicio para acabar de un plumazo con las dudas. Los bilbaínos han evidenciado notables progresos de la mano de Valverde, suman cuatro triunfos y viajan con la intención de prolongar su buen arranque.
Hurgar en la herida y jugar con esa cierta ansiedad que empieza a verse en el Granada es el objetivo del Athletic, que tiene un buen espía en sus filas. Mikel Rico conoce a la perfección los secretos de un Granada del que fue buque insignia y en el que lanzó su carrera. Hoy, apenas un mes después de decir adiós, regresa a Los Cármenes, tierra que conquistó y de la que fue ídolo. Valverde medita darle galones y entregarle un trocito de timón. El resto es para Beñat, que parece llevar toda la vida jugando en el Athletic, y para el exquisito Ander Herrera.
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Poco gol. La falta de efectividad está siendo el gran hándicap del Granada en casa. Planea cambiar de estilete Alcaraz, que ha alternado con El Arabi y Riki y ni uno ni otro están respondiendo al nivel esperado. El Arabi firmó un estreno de Liga brillante en Pamplona, pero desde entonces está desaparecido. Hoy Riki puede tener nuevo turno.
El Athletic, por su parte, también arrastra su particular problema goleador. Aduriz, único delantero con el que cuenta Valverde (Toquero aún no ha jugado y Sola está lesionado), tampoco ha visto portería en lo que va de Liga e incluso Txingurri sopesa la opción de darle descanso y usar al polivalente De Marcos como falso nueve. Lo que sea en busca de ese ansiado gol que tanto persiguen en Granada.



