La eficacia de Osasuna tumba a un Elche sin pegada
Los goles de Armenteros y Oriol Riera dieron tranquilidad al conjunto navarro, pero el tanto del Albácar en el 87' hizo sufrir a los rojillos para lograr su primer triunfo.


Osasuna le robó anoche el oxígeno que respiraba el Elche para sacar la cabeza a flote y estrenar su casillero de victorias. La eficacia fue clave en El Sadar. Armenteros y Oriol Riera aprovecharon las dos primeras oportunidades que concedió cada tiempo a los locales para asestar dos golpes directos y certeros que sentenciaron el encuentro. El gol de penalti de Edu Albacar dio algo de emoción al final, aunque no impidió la reacción de los de Javi Gracia.
Noticias relacionadas
Escribá sorprendió con el debut de Stevanovic en la banda derecha, sustituyendo al lesionado Carles Gil. El bosnio fue el primero que se asomó al área contraria. Lo hizo con voluntad pero sin acierto. No perdonó el otro contendiente. Armenteros convirtió en gol una jugada de verbena de la defensa ilicitana, que pagó Tribuna para ver los dos goles de Osasuna. Oriol Riera le ganó el salto a Botía. El despeje de Lombán golpeó en Damián Suárez para que el jugador argentino enseñara los dientes de su bota izquierda con un tremendo zapatazo al que no pudo llegar Manu Herrera. El Elche tardó unos minutos en reaccionar. Dos golpeos a balón parado de Edu Albacar y un remate a la media vuelta de Boakye hicieron a los ilicitanos merecedores de algo más antes del descanso, pero entonces apareció Andrés Fernández. El portero navarro se sacó la espina que tenía clavada de la jornada anterior y se erigió en un coloso. Sacó manos por todas partes y fue el mejor del encuentro.
La segunda parte duró tres minutos a efectos reales. Fue lo que tardó Loties en dibujar un pase medido al área para que el corpulento Oriol Riera se moviera con facilidad entre la desdibujada zaga franjiverde. Apareció en una diagonal entre Damián y Botía para rematar mano a mano ante Manu. El portero del Elche salvó el primer remate, pero Oriol no perdonó en el segundo ante la pasividad de Lombán, otro espectador de lujo en el gol rojillo. Escribá tardó en mirar al banquillo y cuando lo hizo sólo encontró a Manu del Moral y Javi Márquez como variantes ofensivas. Que no hiciera la tercera sustitución demostró su falta de confianza en el resto de variantes. Márquez probó desde lejos a Andrés Fernández, en el único error del meta navarro, pero no encontró portería. El gol de la emoción llegó a pocos minutos del final. Las manos de Marc Bertrán las aprovechó Albacar para ajustar el marcador, pero poco más. Osasuna respira y enseña los fantasmas al Elche.



