Un punto de brega que no deja crecer a Betis y Espanyol
Stuani y Thievy tuvieron las ocasiones más claras en un duelo que, con el paso de los minutos, se convirtió en un serial de golpes, amarillas y faltas.


Espanyol y Betis empataron a todo en un choque poco brillante, de mucho músculo, impreciso, pero emocionante porque el que marcase se llevaba los tres puntos. Y las ocasiones fueron claras, en especial para el Espanyol. Stuani, en el minuto 16, remató solo en el área pequeña un centro de Fuentes, pero giró demasiado la cabeza y rozó el poste. Thievy, en el 71’, falló un mano a mano tras una buena asistencia de Lanzarote. Ambas fueron las dos grandes ocasiones de un Espanyol que sufrió con la posesión bética, siempre peligrosa cuando el balón llegaba a las botas de Verdú, silbado por la grada de Cornellà-El Prat.
El experico pidió un penalti en el 19’ y dirigió con pausa a un equipo que nota en demasía la baja de Rubén Castro. Sólo Cedrick lo intentó por la izquierda. El Betis creció en el segundo tiempo pero sus ataques fueron inocuos. El Espanyol, precipitado, no encontró en esta ocasión el revulsivo en los cambios. El choque se llenó de golpes, amarillas e interrupciones. Un punto de brega que frena a un compacto Espanyol no deja crecer al Betis.



