La hora de La Roja femenina
España vuelve 16 años después y lo hace con un fútbol de toque muy parecido al que ha llevado al éxito al resto de las selecciones. Las chicas sienten que ha llegado su hora.

Tienen ganas de hacer algo grande, de dar la sorpresa, de reivindicar su poco conocido talento. España vuelve a una Eurocopa femenina absoluta 16 años después. Entonces, la Selección llegó, como ahora, con el cartel de 'cenicienta'. Fue tercera, tras caer en la semifinal ante Italia, en un torneo que Alemania sumó su cuarto título, que revalidó en las tres siguientes ediciones. La Absoluta femenina se había quedado muchas veces en puertas de la clasificación y está en Suecia para demostrar que ha llegado su hora. Lo hace con el mismo estilo que ha conducido al éxito a los chicos.
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El fútbol femenino español ha ido creciendo, despacio, pero con pasos firmes. Con cerca de 30.000 licencias (Alemania tiene un millón), la Selección aspira a dar el salto de calidad. Ya ha dejado algunas muestras. En 1997 las jugadoras eran amateurs, hoy algunas son profesionales en ligas extranjeras de alto nivel. Como Vero Boquete y Jenni en el Tyresö sueco o Adriana, en el New York Flash de Estados Unidos. Y las que no lo son, por tener que compaginar fútbol con trabajos o estudios, se comportan como tales.
Además, el fútbol femenino español se ha convertido en los últimos años en habitual en los podios de Europeos y Mundiales de las categorías inferiores. Ahora es el turno de las mayores. A España no le ha tocado un grupo fácil. Debutará mañana, en Linköping, ante Inglaterra, vigente subcampeona. Se enfrentará el día 15 a Francia, la gran revelación de los últimos años y una de las favoritas. Será en Nörrkoping, la misma sede donde el día 18 cerrará la fase de grupos, ante Rusia, en teoría la selección más asequible del C. Suecia examina desde ayer el fútbol femenino europeo y España aspira a pasar la prueba con buena nota. Su fútbol técnico es su gran arma. En la primera jornada empataron Italia y Finlandia a cero y Suecia y Dinamarca, a uno.




